La viuda del presidente Madero

Nadie podía imaginar siquiera su dolor. Su propia vida perdió sentido frente a la tragedia. Llevó el sufrimiento de su corazón hasta el extremo de su propia resistencia, traspasó el umbral y se postró frente al cadáver de su esposo.Sara Pérez, ahora viuda de Madero, se había enterado de la muerte de su esposo por los periódicos de la mañana. Fue el momento más doloroso de su vida. Los sollozos que

De regalo de navidad a Embajada de México

La antigua sede de la Embajada de México en Washington se encuentra en una de las calles más tradicionales de la capital estadounidense. A principio del siglo XX, la calle 16 vio surgir espléndidas mansiones que albergaron a las principales familias y a embajadas extranjeras de gran prestigio. Esta avenida, que corre de norte a sur, desemboca frente a la Casa Blanca, circunstancia muy apreciada en

Los presidentes de la Convención Revolucionaria: Eulalio Gutiérrez

""Andaba por las tierras de Chihuahua -escribió Martín Luis Guzmán en El águila y la serpiente- cuando me comunicaron que la Convención había hecho presidente provisional de la República a Eulalio Gutiérrez. Había surgido a última hora (a manera de los dark horses de la política yanqui) como candidato de transacción, como hombre capaz de satisfacer a unos y otros, gracias a la virtud negativa, de

Los presidentes de la Convención Revolucionaria: Francisco Lagos Cházaro

El coraje y la humillación desataron su ira. Había sido víctima de un atentado a manos de sus propios aliados del ejército del sur que decidieron tirotear el palacio de gobierno de Toluca donde se asentaba el gobierno de la Convención desde julio de 1911. Al igual que González Garza -su antecesor a quien los zapatistas habían tratado como ""un guiñapo""-, el nuevo presidente dejó la capital por la

Los presidentes de la Convención Revolucionaria: Roque González Garza

Orgulloso, el general villista envió un telegrama a todos los gobernadores, comandantes y generales de la república, sin imaginar que aquel cargo sería el más humillante de su carrera: Tengo el honor de comunicar que la Soberana Convención Revolucionaria designóme para ejercer el poder ejecutivo de la república. Obedeció tal resolución, a la ingente necesidad de salvaguardar al país y de calm

La revolución de los espíritus

""Nosotros, que nos reímos de Madero y su Espiritismo, prometemos no burlarnos más cuando un espírita se proponga derribar a un déspota de la América hispana"".The Globe La insurrección que recorría el norte del país a finales de 1910 no asustó a nadie. Por su comienzo incierto parecía condenada al fracaso y ante la distorsionada mirada del gobierno, el jefe de la insurrección era insignifica

Las comunicaciones espíritas de Francisco I. Madero

Durante el efímero gobierno de Francisco I. Madero (1911-1913; uno de los ataques más encarnizados de la prensa tuvo su génesis en la fe con que el presidente abrazaba la doctrina espírita. Injustamente, varios diarios capitalinos calificaban a Madero como un ""loco que se comunica con los muertos"".Francisco Ignacio Madero había sido marcado por el espiritismo desde 1891, cuando conoció casualme

Un adepto llamado Bhima

Respetuoso de la libertad y convencido de la tolerancia, Madero nunca hizo pública su profesión de fe hacia el espiritismo. Fue discreto en sus manifestaciones y opiniones, pero no dejó de apoyar a las federaciones y círculos espíritas de la república. Si en 1905 y 1910 había sido Arjuna, desde el Castillo de Chapultepec decidió ser Bhima -otro personaje del Baghavad-Gita­-, noble señor empeñado e

La revolución en Chihuahua: La rebelión de Villa y Pascual Orozco

El caso de Francisco Villa y Pascual Orozco es un caso particular. El primero adoptado por Chihuahua (aunque nació en Durango) y el otro nacido originario del estado. Ambos tuvieron inicios diferentes en la revolución: Pancho Villa se adhirió gracias a la colaboración de Abraham González quien lo ganó para la causa; Pascual Orozco también tuvo contacto con don Abraham, pero sus primeros pasos los

Prensa vendida

El grado de cinismo del viejo gobierno porfirista era alarmante. Más de treinta años de dictadura habían corrompido la libertad de expresión y hacia 1910 a nadie sorprendía que, mes con mes, los periódicos enviaran sus recibos al gobierno para cobrar por sus servicios.Con el triunfo de la revolución los ""donativos"" a los principales diarios del país fueron cancelados. El 8 de junio de 1911, El D

Gustavo A. Madero: el hermano incómodo

Los últimos rayos de luz asomaban por encima de los edificios y templos de la ciudad de México. Caía la noche del 24 de febrero de 1913 y la capital de la república comenzaba a recuperar su tranquilidad habitual después de los violentos combates de los últimos días. En el ambiente aún se respiraba un macabro olor a muerte. Por la mañana, el pueblo reunido en el panteón Francés de La Piedad despidi

El presidente que no escuchaba

El día era particularmente frío. En lo alto de Chapultepec soplaba una ligera ventisca propia del invierno que se mostraba a plenitud en la última semana de enero de 1913. La caravana de automóviles avanzó por la rampa que conducía hasta las rejas del Castillo y ahí detuvo su marcha. Gustavo Madero bajó de uno de los autos y vio a su hermano que esperaba el arribo de un grupo de diputados del bloq

Los automóviles del crimen

El sarape era gris. El celador lo extendió sobre la tierra junto al automóvil Protos en uno de los patios de la Penitenciaría. Otro guardia abrió la portezuela y a pesar de la oscuridad, pudo observar los dos cuerpos inertes. Encima de Pino Suárez se divisaba el cadáver ensangrentado de Madero.Varios individuos, sacaron el cadáver de Madero y lo colocaron sobre el sarape gris que pronto se ennegre

Quien a hierro mata…

La sangre que tiñó de rojo la ciudad de México en febrero de 1913 finalmente los alcanzó. Su traición había desatado los instintos más primitivos: maldad, violencia y crueldad. La traición terminó por devorarlos. Cómplices de la muerte, cayeron bajo la misma guadaña que segó la vida de Madero y Pino Suárez: sin piedad ni compasión. Sólo fue cuestión de tiempo y la muerte sabía esperar.Huerta: brin

Bajo la sombra del huertismo

Decían sus contemporáneos que su ""cerebro se encontraba entenebrecido por el alcohol"". Hombre de inteligencia ""despierta y ambiciosa"" y con la tenacidad propia de su raza india, Victoriano Huerta fue un hombre cuyo sentido de la oportunidad parecía una virtud inherente a su persona. Desde su juventud estuvo en el lugar y en el momento adecuados; siempre sacando el mejor partido. Pieza fundame

El tiempo de las intrigas: Francisco León de la Barra

Con excepción de la familia Madero y algunos cuantos revolucionarios, el resto de los jefes e intelectuales rebeldes se opusieron rotundamente al interinato de Francisco León de la Barra. A sus ojos, la revolución no debía entrar en arreglos con el antiguo régimen. ""Es evidente que en unas semanas más de lucha -escribió José Vasconcelos-, el porfirismo habría sido barrido sin condiciones y exalta