La despedida: José María Arteaga

Su último pensamiento, su última voluntad, fueron para su madre. En la víspera de su muerte, el general José María Arteaga añoró el lecho materno, la bendición que solía darle, los regaños y las recomendaciones que a lo largo de su vida lo habían acompañado. Murió pensando que la dejaba sola, y eso marcó sus últimos minutos de vida. Originario de la ciudad de México, el general José María Arteaga

Juan Álvarez: el cacique del sur

Era liberal por naturaleza y devoto de la Divina Providencia. Gustaba de las bondades del campo, el paisaje tropical de la costa de Guerrero y el aroma a tierra húmeda de los breñales del sur. Por sus venas corría sangre española y mestiza: su padre Antonio, era natural de Santiago, Galicia, y su madre Rafaela Hurtado, acapulqueña de buena cepa. El destino no siempre le fue propicio. Su feliz inf

"Ignacio Comonfort: ""medio sí, medio no"""

""Hombre naturalmente dulce, pacífico y de educación la más pulcra y delicada,   -escribió Guillermo Prieto- parecía nacido para el cultivo de los inocentes goces domésticos. La pasión profunda y la veneración por la señora a quien llamaba madre, hacían que la acompañase frecuentemente, creando en él, el hábito de tratar con señoras ancianas, mimar y condescender con los niños y ser un

Miguel Miramón: el joven macabeo

""Todas las puertas se han cerrado, menos la del cielo"" -anotó el general en el pequeño diario la noche anterior a su ejecución, cuando la posibilidad del perdón se había extinguido como la vela que iluminaba la celda del convento de Capuchinas. ""Nos han violentado el tiempo -escribió-; en lugar de las once son las seis horas, las señaladas para el sacrificio"". Su vida, ciertamente había sido

Sebastián Lerdo de Tejada

Tenía una inteligencia por demás extraordinaria y una preparación intelectual tan amplia que estaba por encima de toda la generación liberal. Según sus contemporáneos sólo un hombre gozó de una mente tan brillante y despejada como la suya: Melchor Ocampo. Y sin embargo, sus cualidades convergían de manera natural en un defecto que, al asumir la presidencia, le impidió gobernar con lucidez: la sobe

José María Iglesias

""O soy el representante de la legalidad, o no soy ni quiero ser nada"" declaró el Presidente de la Suprema Corte de Justicia, José María Iglesias. Su posición era tajante: el máximo tribunal de la nación no reconocería ni la reelección de Sebastián Lerdo de Tejada -resultado de un escandaloso fraude electoral- ni mucho menos al gobierno que surgiera del posible triunfo de la rebelión de Tuxtepec

Péguese mi lengua a mi boca: Concha Lombardo y Miguel Miramón

""En la guerra y el amor todo se vale"" dice un conocido refrán popular. Sin embargo, ese extraño sentimiento que puede rendir a cualquiera no entiende de guerras, hazañas militares o cargos públicos. Ante la pérdida del ser amado la propia razón pierde sentido. La historia mexicana tiene intensas páginas de amor y pasión que corren paralelas a los acontecimientos que transformaron por completo a

Primero la patria que la esposa: Ignacio Zaragoza y Rafaela Padilla

La vida personal del gran vencedor de los franceses, en la batalla del 5 de mayo es casi desconocida. Es una historia de amor roto por el amor a la patria. En 1856, cuando la generación liberal se disponía a discutir la Constitución de 1857 y en el horizonte asomaba la guerra de Reforma, Ignacio Zaragoza comenzó a frecuentar la casa de su amigo y antiguo subordinado, Marcelino Padilla. En una de

La mariscala: Josefa de la Peña y Aquiles Bazaine

Regresó a México envuelta en sus sueños, asolada por los fantasmas de su propia historia. Buscaba recuperar lo que a su juicio -bastante minado, por cierto- le correspondía por derecho: hacer efectivo el regalo de bodas que recibió de manos del emperador Maximiliano. Era su última esperanza para abandonar la miseria y dejar atrás la mala fortuna que perseguía a su familia desde que dejaron el país

Maximiliano en el templo de San Andrés

El 21 de junio de 1867, Benito Juárez escribió a su yerno Pedro Santacilia: ""Hoy se ha rendido [la ciudad de] México y es natural que Veracruz se rinda también dentro de pocos días... El día 19 fueron fusilados en Querétaro Maximiliano, Miramón y Mejía. No hay tiempo para más"".El mensaje de Juárez era particularmente frío. Cuatro años recorriendo el país hasta los confines del territorio habían

La caída de Puebla en 1863

""Las armas nacionales, ciudadano ministro, se han cubierto de gloria y por ello felicito al Primer Magistrado de la República..."". Así establecía el mensaje que Zaragoza le mandó a Juárez, la tarde del 5 de mayo de 1862. Lo que muy pocos saben es que, un año después de tan gloriosa batalla, el 17 de mayo de 1863, las tropas republicanas entregarían Puebla. Sin embargo, lo único que quedaría de

"El séptimo ""niño héroe"""

Si bien de pequeños nos enseñaron que fueron seis los valientes cadetes que defendieron el Castillo de Chapultepec, aquellos llamados ""Niños Héroes"", la historia nos dice que fueron cientos los valientes que a pesar de no ser niños, eso es lo de menos, participaron en el heroico acto de valentía. Sin embargo la historia oficial se encargó de reducir la jornada de Chapultepec, exclusivamente al

Una princesa americana

El pintor costumbrista Manuel Ocaranza tardó dos años en realizar su cuadro ""La denegación del perdón a Maximiliano"", obra exhibida en la Exposición de la Escuela de Bellas Artes en diciembre de 1873. El cuadro, en palabras del pintor michoacano, muestra ""la noche del 18 de junio de 1867, cuando la princesa Salm Salm y la señora Miramón se presentan en el palacio de gobierno de San Luis Potosí

La noción histórica de simultaneidad en la vida de Benito Juárez

Niño era Benito Juárez García cuando la Nueva España empezaba a sacudirse del yugo español -al igual que otros pueblos de América-, a despertar como consecuencia de la...

Un amor no correspondido

Hasta ahora el único presidente de México que nunca se casó fue Sebastián Lerdo de Tejada. La historia de este personaje quedó atrapada entre los fuegos que dominaron su siglo: juaristas y porfiristas. Le tocó enterrar a su amigo Benito Juárez en 1872, sucederlo en la silla presidencial y ser derribado por el general Porfirio Díaz en 1876.En su biografía sobre este líder relegado, Frank A. Knapp r

"Benito Juárez: ""una ligera punzada en el corazón"""

Acostumbraba caminar por los pasillos del Palacio Nacional acompañado por alguno de sus ministros. Con su levita negra, el semblante sereno y las manos a la espalda, el presidente conversaba pausadamente. En ocasiones, al caer la tarde, cuando las actividades administrativas habían concluido, caminaba solo a sus habitaciones. Su sombra parecía surgida de las entrañas del más allá. Más que alma en