Puente de Calderón: el principio del fin

Después de mucho estira y afloja se llegó a la conclusión que lo mejor era que la batalla se sucediera en un lugar cercano, pero lo suficientemente separado de la ciudad para que no sufriera las consecuencias de la refriega.

Dos vírgenes frente a frente

Ambas eran madre de Dios. En dos de sus advocaciones, la Virgen tenía miles de fieles que desde el siglo xvi se habían rendido ante sus milagrosas intercesiones. El pueblo, los indios y los mestizos se veían reflejados en la Virgen morena. Los españoles admiraban la tez rosada de la Virgen a quien atribuían el triunfo de Cortés en 1521. La primera era la Guadalupana, a la segunda le llamaban De lo

Las clases privilegiadas y la consumación de la Independencia

La independencia de México fue obra, sin duda, de las clases privilegiadas, primero de los criollos, a partir de 1810 y después (1819 en adelante) de los propios españoles puros o peninsulares que veían con temor el restablecimiento de la Constitución de Cádiz y demás reformas liberales. Aquí encontramos la causa o condición política que hace posible una revolución, el descontento de un sector ec

Bandera Siera

Poco se sabe que los colores de la bandera mexicana tienen origen en la bandera ""Siera"" confeccionada en Zongolica, en el actual estado de Veracruz, durante la guerra de independencia y antes de que los colores fueran retomados por Agustín de Iturbide para la bandera de las tres garantías. Esta bandera tiene franjas verticales en verde, blanco y rojo, colores tomados de un ave denominada cuauto

Un Iturbide para el nuevo siglo

En los meses de septiembre y octubre de 1921, con motivo de la conmemoración del primer centenario de la independencia de México, se llevó a cabo en el seno de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión un acalorado debate en torno a la iniciativa para quitar el nombre de don Agustín de Iturbide de las paredes del recinto de la Cámara, inscrito en letras de oro desde 1835. La iniciativa prosp

El otro día de la patria

¿Celebrar la Consumación de la Independencia? ¿Elevar a don Agustín de Iturbide al cielo de la Patria junto a Hidalgo y Morelos? y en un acto de justicia ¿concederle también la paternidad de la Nación mexicana? Parecía una decisión disparatada. Propia, tal vez, de la reacción mexicana, de los mochos y ""cangrejos"" conservadores, pero no de un gobierno revolucionario, progresista y jacobino como e

El fin de la inquisición

No hubo festejos ni celebraciones, mucho menos tumultos o levantamientos populares como los ocurridos en Madrid por la misma razón. Al decretarse la extinción del Tribunal del Santo Oficio en México -31 de mayo de 1820- la sociedad capitalina mantuvo una actitud tan fría como las viejas y húmedas cárceles de la Perpetua, donde por años, cientos de reos pagaron su ""infidencia"" a la fe católica.To

Por traidores e impíos

En julio de 1812, a casi un año de la muerte de Hidalgo, José Ignacio Rocha, notificó que las cabezas de los jefes insurgentes habían sido colgadas en las cuatro esquinas de la Alhóndiga de Granaditas en Guanajuato, como escarmiento: Las cabezas de Miguel Hidalgo, Ignacio Allende, Juan Aldama y Mariano Ximénez insignes facinerosos, y primeros caudillos de la insurrección que robaron los bienes

El día que murió Hidalgo

El 23 de abril de 1811, Miguel Hidalgo y Costilla arribó a Chihuahua en calidad de prisionero para ser juzgado, y fue recluido en el estrecho cubo de la torre del ex colegio de la Compañía de Jesús, donde pasó los últimos dos meses y medio de su vida. Por ser la cabeza de la insurrección, por tener una causa pendiente con la Inquisición, y por el proceso eclesiástico al que debía ser sometido; el

Los insurgentes: ¡Viva la Virgen y la desorganización!

El primer ejército de Miguel Hidalgo lo formaron sus ocho sirvientes, setenta presos liberados de la cárcel de Dolores, su hermano Mariano y centenas de curiosos y arrimados al tumulto lleno de fervor más religioso que patriótico. Sin embargo, conforme comenzaron a disfrutarse los rápidos beneficios de la venganza contra el tirano europeo, las gavillas crecieron con inusitada rapidez. No tardó aq

El verdadero movedor de la Independencia: Ignacio Allende

¿Quién es tu perfecta guía? María. ¿Quién reina en tu corazón? La Religión. ¿Y quién su causa defiende? Allende. Pues mira, escucha, y atiende, Que el valor es lo que importa, Pues que por eso te exhorta María, Religión, y Allende. (Madrigal insurgente, 1810). Fue Ignacio Allende quien convenció a don Miguel de portarse mal, al invitarlo a las reuniones clandestinas de conspiradores que se daban

La muerte de los insurgentes

Al amanecer del 22 de marzo de 1811, la caravana de prisioneros en la que iban los principales caudillos insurgentes -atados con las manos a la espalda, los pies uno con el otro y montados ""a mujeriegas"" sobre mulas- salió de Acatita de Baján rumbo a Monclova, a donde entraron a las seis de la tarde del mismo día. Las calles de Monclova habían sido adornadas y se escuchaban repiques y salvas de

Hidalgo en capilla

La víspera de su muerte, Miguel Hidalgo y Costilla escribió en los muros de la prisión, con un trozo de carbón, estos versos que muestran su gratitud al alcaide Melchor Guaspe y a su carcelero Miguel Ortega. Versos a Melchor Guaspe Melchor, tu buen corazón Adornado con pericia, Lo que pide la justicia Y exige la compasión Tiene protección divina Para este desvalido Que mañana va a morir Y no puede

Diputados mexicanos en las Cortes de Cádiz

Couto, José María. Nació en Orizaba Veracruz; hizo sus estudios en el seminario de Puebla; se graduó de doctor en Teología en la Universidad de México. Fue rector del Colegio de San Ildefonso entre 1804 y 1807, y cura de la parroquia de San Sebastián. Asistió como diputado a las Cortes en España en dos ocasiones: 1813-1814 y 1820-1821. Se le concedió un nombramiento en la Catedral de Málaga, pero

El fin de la Inquisición

No hubo festejos ni celebraciones, mucho menos tumultos o levantamientos populares como los ocurridos en Madrid por la misma razón. Al decretarse la extinción del Tribunal del Santo Oficio en México -31 de mayo de 1820- la sociedad capitalina mantuvo una actitud tan fría como las viejas y húmedas cárceles de la Perpetua, donde por años, cientos de reos pagaron su ""infidencia"" a la fe católica.&#

"Los mitos del ""Grito"""

Poco tiempo después de que Hidalgo iniciara la insurrección, el acontecimiento inicial arraigó en la conciencia de la sociedad. Su manera de convocar al pueblo a recuperar su libertad, las palabras con las cuales arengó a la gente, su ánimo libertario y la convicción con que asumió su causa, transformaron al 16 de septiembre en una fecha simbólica, plena de identidad para la Nación mexicana, incl