"No quiero oro, ni quiero plata"

Tras el descubrimiento de América y la confrontación de la cultura indígena y la europea, Cortés comprendió que la conquista de estas nuevas tierras no sería tarea fácil; para vender a los “salvajes” –lo que Salvador Novo llamaría:- “la mercancía espiritual de un cielo alcanzable por la penitencia y la renunciación de los deleznables bienes terrenales”, requirió al apoyo de las religión. A petición suya, un grupo de franciscanos se embarcó rumbo a América. Fray Juan de Tecto, fray Juan de Aora y fray Pedro de Gante, entro otros, llegaron armados con rezos y santos, a evangelizar y salvar las almas de este pueblo, tan alejado de la mano del dios único.

Tiempo de nacimientos

Con la llegada de diciembre, el olor a musgo y paixtle (heno) comienza a invadir mercados y casas; son la base de uno de los elementos principales de la decoración navideña en México: los nacimientos. Personajes modelados en barro, madera, cerámica, porcelana, plástico o infinidad de otros materiales empiezan a desfilar por escenarios, a veces, sencillos, otras, instalados en detalladas villas que aunque no siempre respetan las proporciones entre el tamaño de las casas, los pesebres, las personas y los animales, siempre cuentan con la presencia protagónica de María, José, el buey, la mula y, por supuesto, el recién nacido niño Jesús.

Manet y la muerte de Maximiliano

Edouard Manet (1832-1883), pintor francés cuyo estilo influyó poderosamente en las obras de los primeros impresionistas, consternado por la noticia de la muerte de Maximiliano, hizo varias versiones sobre su fusilamiento y el de sus generales entre 1867 y 1868, pero no con el fin de reivindicarlo, su obra era una crítica abierta a Napoleón III, pues pintó al pelotón encargado de la ejecución con uniformes franceses y no mexicanos, con lo cual expresaba que la responsabilidad de la muerte del austriaco era de Francia y particularmente del emperador.

El Chopo: 40 años

El Museo Universitario cumple 40 años desde que abrió sus puertas en 1975. Sin embargo, su historia se remonta a más de un siglo, pues la estructura en que fue montado se construyó en 1902 en Düsseldorf para una exposición. Fue Museo de Historia Natural hasta 1964, y en 1975, ya bajo la administración de la UNAM, abrió sus puertas como Museo. Es un espacio de cultura alternativa, que presenta exposiciones, cine, música y en tan sólo 4 décadas ha logrado ganarse el gusto del público.

La casa de los perros

Manuel Escandón se enamoró de la casa de Guardiola y la adquirió a mediados del siglo XIX. Vicente Escandón, hermano de don Manuel, se hizo cargo de ella y bajo la supervisión del arquitecto Ramón Rodríguez Arangoiti fue transformada por completo. La remodelación abarcó todo el aspecto exterior, especialmente la fachada principal, donde se levantó un pórtico con grandes columnas, que se convertía en una terraza cubierta en el segundo piso. La azotea fue coronada con una balaustrada que en el frente fue adornada por cuatro figuras: dos leones pasantes y dos perros. Gracias a ello, varias personas la conocieron bajo el nombre de ‘El Palacio de los Perros’. La plaza fue transformada en un jardín de estilo inglés, con prados y pequeños arbustos. Ambos espacios se convirtieron en iconos de la paz, el orden y el progreso porfirianos.

Por la calle de Madero

En diciembre de 1914, el Centauro del Norte –Pancho Villa- tomó posesión de la famosa calle y decidió cambiarle el sentido religioso de su nombre para otorgarle una connotación cívica. Con pistola en mano pidió una escalera, subido en ella retiró de su lugar la placa que bautizaba a la calle como San Francisco, y la rebautizó con el nombre de un personaje que a sus ojos alcanzaba también la santidad: Francisco Ignacio Madero. Para asegurarse que nadie intentaría cambiar su nueva denominación, Villa lanzó una amenaza al mundo y a la eternidad: juró acabar aquel que atreviera a retirar el nombre de “su” santo laico. A casi noventa años aún se lee en sus esquinas: “Madero” y la santidad se extiende al inicio de la calle, donde se levanta todavía majestuoso, el templo de San Francisco. Ambos vencieron al tiempo.

Infomerciales de antaño

Los infomerciales con sus remedios milagrosos, no son una moda del nuevo siglo XXI: se han transformado y adaptado a la evolución de los propios medios de comunicación. La novedad ahora es que un mensaje que antes podía ser leído en 15 segundos en los periódicos y revistas, o bien, podía ser presentado por algún famoso conductor en los albores de la televisión, hoy merece una larga explicación televisiva, con innumerables pruebas que demuestran la supuesta eficacia del producto. La sociedad mexicana ha sido proclive a entregarse con fe ciega a las fórmulas milagrosas del consumismo desde tiempos de don Porfirio

Un mundo nos vigila

Los últimos años del siglo XIX desataron una fe ciega por el progreso y la ciencia, por los descubrimientos y las invenciones. El inicio de la nueva centuria estaría acompañada por una serie de inventos que anunciaban el paso firme del mundo moderno. La prensa otorgaba importantes espacios a notas como la del explosivo italiano llamado Cosmos, cincuenta y cinco veces superior a la pólvora y veintiocho más que la dinamita, o la de los novedosos clavos de caucho Alemanes que “no son atacados por el moho y están libres de las influencias magnéticas”.

San Juan de Ulúa

Frente a la ciudad de Veracruz se encuentra el fuerte de San Juan de Ulúa, una fortaleza erigida en 1535 a base de piedra coralífera marina. Ubicado en un islote que desde tiempos precolombinos fue utilizado como adoratorio de Tezcatlipoca, su nombre deriva de la combinación de términos ibéricos y nativos: San Juan, por el conquistador Juan de Grijalva, quien desembarcó, precisamente, el día de San Juan, y Ulúa que proviene del vocablo “culhua”, como lo entendieron los españoles al escuchar por vez primera el nombre.

Los prisioneros célebres de San Juan de Ulúa

“Preso me encuentro tras de la reja, tras de la reja de mi prisión, cantar quisiera, llorar no puedo, las tristes quejas del corazón… Si no es la barca ni la falúa, lo que me espera en el ancho mar, es el terrible San Juan de Ulúa, donde mis culpas voy a pagar…”, así empiezan los versos de la Canción “El preso de San Juan de Ulúa” compuesta por Miguel Aceves Mejía.

Leyendas del sureste

La nueva sociedad que surgió de la fusión del encuentro de dos mundos, vivió entre supersticiones, ignorancia y supercherías los años inmediatos a la conquista y con el tiempo fue creando un sinnúmero de historias, unas ciertas, otras fantásticas que tomaron forma en las leyendas que encontraban eco en las tertulias novohispanas, cuando la oscuridad asomaba en las calles y sólo se escuchaba el grito del sereno a determinadas horas.

La historieta mexicana

La historieta mexicana nació en las prensas modernas que en el año 1826 llegaron a nuestro país. Se considera que la primera caricatura publicada en México apareció en el periódico El Iris, un cartón titulado Tiranía, realizado por Claudio Linnati, introductor de la litografía, fundó el periódico junto al poeta cubano José María Heredia y Florencio Galli.

A buen santo te encomiendas

El primer santo que desembarcó con los españoles fue Santiago; traía buen curriculum, era el santo con el que los españoles habían expulsado a los moros de España. En distintas crónicas de la conquista fue mencionado. Se decía que en batallas desesperadas –como la conquista de Querétaro-, el legendario apóstol apareció montado en brioso corcel blanco, con su tilma roja como la sangre que ondeaba en el aire y anunciaba la victoria.

La biblioteca nacional

“…Túvose en efecto la feliz idea de que la inauguración de la Biblioteca Nacional fuese al mismo tiempo manifestación de la altura a que en México se halla el divino arte; y esa manifestación, justo es decirlo, pudo sin hipérbole ser calificada de espléndida, no sólo por la ejecución de la orquesta, sino por el mérito de las obras ejecutadas, producciones todas de artistas mexicanos.”

El Congreso

“Y permítanme ustedes, señores, que en este momento solemne brinde porque el actual Congreso llegue a ser un motivo de legítimo orgullo para la patria y que nuestros hijos, nuestros nietos, lo recuerden con la misma satisfacción, con el mismo orgullo con que nosotros recordamos el Congreso Constituyente de 1857”. Francisco I. Madero, 24 de septiembre de 1912.

"Y el mundo adquirió forma de mundo"

A partir del importante descubrimiento de Colón comenzaron las expediciones para explorar el nuevo continente, lo que permitió conocer sus islas y sus costas, descubrir el Océano Pacífico y adentrarse en el nuevo continente. América despertó la imaginación de los hombres, perdida por momentos entre las catedrales góticas, las campanas de los monasterios y la tutela eclesiástica. La Edad Media se despedía de la historia universal y desde 1492 el imaginario europeo, en torno a los territorios descubiertos, construyó todo tipo de historias