Una dramaturga: Luisa Josefina Hernández

La reconstrucción - Hechos

Dentro de la literatura contemporánea en México se identifica a Luisa Josefina Hernández (1928) principalmente como dramaturga; sin embargo, su novela Apocalipsis cum figuris fue merecedora del Premio Xavier Villaurrutia.

La verdad es que esta mujer ha sido además novelista, crítica literaria, ensayista, traductora, maestra y madre de cuatro hijos. Su legado es tan vasto como su producción literaria. La temática de sus obras dentro de la dramaturgia sacudió concepciones preestablecidas sobre el rol de la mujer: sacó a ésta de su espacio dentro de la casa y la cocina para ponerla en la vida real y hacerla protagonista y decidir sobre su destino.

Su voz femenina criticó sistemas sociales y creencias arraigadas, principalmente las dominantes a partir de la mitad del siglo XX. Por ella misma -como sus personajes - logró un lugar a la par que los hombres creadores de su generación. Fue toda una pionera, reconocida y admirada por gente como Salvador Novo, Rosario Castellanos y el también dramaturgo Emilio Carballido.

Como docente, ha sido influencia, por más de 25 años, para varias generaciones de dramaturgos, actores y directores de la UNAM, el INBA e incluso en Cuba. Cuenta con publicaciones en revistas y periódicos como América, Novedades, Tramoya, México en la Cultura y Revista de la Universidad de México. Ha traducido diversas obras del italiano, inglés, alemán y francés al castellano.

Su formación académica dentro del Arte Dramático provino de Letras, de la UNAM -tiempo después ejerció como directora y luego como maestra. Fue alumna de Rodolfo Usigli y del director Seki Sano. Obtuvo la beca de la Fundación Rockefeller y es doctora en Historia del Arte Medieval. Sus méritos han sido reconocidos con la Medalla de Oro de Bellas Artes y el Premio Nacional de Ciencias y Artes, entre otros.

Es Creadora Emérita del CONACULTA y Profesora Emérita de la UNAM. Su obra ha sido traducida a otros idiomas. Nunca ha buscado la fama, sin embargo, habría que concluir con las siguientes palabras de Carballido cuando presentó en España a la autora: ""Resulta pasmosa la falta de una respuesta pública más amplia que haya acompañado la labor como dramaturga de Luisa Josefina. Mientras para todo conocedor o trabajador de nuestro teatro es respetado y consagrado el nombre de la autora, la presencia de sus textos en nuestros escenarios es infrecuente"".