Terrible pecadora

Aires libertarios - Vida Cotidiana

Con motivo de haber asistido ayer a un convite en una de las casas del Puente de Alvarado, y teniendo su diversión casera, presencié el acto más indecente que puede ejecutarse en su clase; pues sin saber cómo ni por dónde encontramos en la sala bailando no una mujer, sino una furia infernal en forma de tal, cuya desenvoltura y desordenados lascivos movimientos escandalizaron no sólo a las personas decentes que nos hallábamos, también a los músicos y gente de servicio. Es inexplicable la ira que excitó en mí semejante espectáculo que a la verdad no hay voces con qué manifestarlo, y con la mayor prudencia que me fue dable la hice salir a la calle con dos que la acompañaban y el que bailó con ella. Esta mujer [que llaman la Sargenta], además de los movimientos tan impuros, tuvo la vilantez de levantarse la ropa a más de medio muslo y enseñar sus asquerosas carnes. Lo que pongo en noticia de este Santo Tribunal [de la Inquisición] para que, usando sus facultades, tome las más adecuadas a contener a la referida, y poner con su escarmiento, freno a otras que puedan seguirla. México, marzo 28 de 1808. Manuel Gerónimo Valenzuela. Fuente: Archivo General de la Nación. Ramo Inquisición, volumen 1438, exp. 13 bis, fs. 129-123.