Ricardo Castro y su vals "capricho"

Música - Personajes

 

  1. Ricardo castro fue uno de los pianistas y compositores más célebres del siglo XIX. Nació en Durango en 1864.
  2. Se inició en la música a los seis años de edad y a los 15 ya estaba inscrito en el Conservatorio Nacional de Música, donde estudió piano, armonía y composición —terminó en cinco años un programa de estudios de diez años—.
  3. Escribió el Vals Caprice, un famoso vals de concierto, que a la fecha sigue siendo repertorio obligado de los pianistas mexicanos. En aquella época, la usanza de tener piano en casa, logró que este vals se convirtiera en una “pieza de tertulia”, una obra para lucirse en las fiestas ante los invitados.
  4. Fue miembro fundador dela Sociedad Anónima de conciertos en 1892 y de la Sociedad Filarmónica Mexicana, en 1895, creada para la difusión de la música de cámara.
  5. En 1900 estrenó su ópera Atzimba, una historia muy parecida a la de Romeo y Julieta, pero que se desarrolla en tierras michoacanas. Una de las primeras óperas cuyo libreto y musicalización fueron concebidos en castellano.
  6. Castro fue la estrella solista en una serie de conciertos presentados en el Teatro Renacimiento y patrocinados por El Imparcial en 1902, periódico que contrató al compositor como crítico musical y como corresponsal en Europa; en sus artículos hacía un recuento de las actividades musicales que atestiguaba en su proceso de estudios de especialización.
  7. Fue becado por el Gobierno de México para ir a Europa. Entre 1903 y 1906 estudió en los conservatorios de París, Berlín, Londres, Bruselas, Roma, Milán y Leipzig. A su regreso, fue nombrado director del Conservatorio Nacional de Música.
  8. Algunas de sus obras más famosas, además del Vals Capricho, son sus óperas La leyenda de Rudel, Don Juan de Austria, Satán Vencido  y El Beso de la Roussalka, También realizó unas brillantes y muy difíciles variaciones sobre el Himno Nacional Mexicano.
  9. Falleció inesperadamente el 28 de noviembre de 1907. El periódico El Imparcial daba el pésame anunciando su muerte por una “pulmonía fulminante”. Las exequias del compositor estuvieron presididas por Justo Sierra, entonces Ministro de Educación.
  10. En Durango, existe un teatro construido durante el porfiriato que fue bautizado en honor del pianista, considerado como “el último romántico del porfiriato”.