Ramón López Velarde

Zacatecas - Economía

En Jerez de García Salinas nació un 15 de junio de 1888; honrado como Poeta Nacional por José Vasconcelos. Su poema La Suave Patria es obra canónica de las letras mexicanas.
Hombre reservado, el paso por los Seminarios de Zacatecas y Aguascalientes marcó ese espíritu devocionario hacia la existencia, ese mirar enamorado que siempre tuvo a la patria, a la madre y a la mujer.
Mientras estudiaba su carrera de abogado en San Luis Potosí, escribía en El Observador, El Debate y Nosotros, publicaciones de Aguascalientes y para El Regional y Pluma y Lápiz de Guadalajara.
Viajó a la Ciudad de México buscando trabajo, como abogado cerca de Madero y terminó colaborando en La Nación, un diario católico, gracias a su amigo Eduardo J. Correa. En 1916 publica La sangre devota, y a su musa Fuentesanta confiesa:
De estar enamorado, enamorado,
ebrio de amor a ti, novia perpetua,
enloquecidamente enamorado.
En Zozobra, su segundo libro de 1919, escribe sobre un segundo amor, a Margarita:
Te quedaste dormida en la vertiente de un volcán,
y la lava corrió sobre tu boca,
y calcinó tu frente.
En 1921 escribe su obra más conocida La suave patria, de lirismo nacionalista. López Velarde se coloca en un lenguaje clásico y una tradición de religiosidad en temas constantes: el erotismo, la religión y la muerte.
Murió el 19 de junio de 1921, de una bronconeumonía, algunos biógrafos dicen que de sífilis, lo cierto es que póstumamente se editaron en poesía El son del corazón; en prosa, El minutero y El don de febrero; Cartas y documentos y Prosas políticas. Descansa en la Rotonda de las Personas Ilustres de la Ciudad de México.