Queen en México

Música - Personajes

Desde lo ocurrido en 1968 –Tlatelolco- y en 1971 –el halconazo-, las autoridades se volvieron paranoicas con las concentraciones juveniles. El festival musical de Avándaro demostró la facilidad con que la juventud podía reunirse en decenas de miles, así que a partir de 1971, el gobierno otorgó a cuentagotas los permisos para conciertos masivos.

     En 1981 se presentó en México el famoso grupo inglés, Queen, que se encontraba en la apoteosis de su carrera musical. No le permitieron presentarse en la Ciudad de México, solo en Puebla y en Monterrey. Durante los días que estuvieron de paso en el Distrito Federal se hospedaron en un hotel de la Zona Rosa. Una noche, los miembros del grupo se fueron a uno de los bares cercanos. Freddie Mercury vio que había un piano y se la pasó tocando y cantando para todos los presentes.

     El 9 de octubre, Queen se presentó en Monterrey, sin embargo, la fecha más recordada es la del 17, pues más allá de la gran actuación del grupo inglés, imperó el desorden. Desde temprano el caos estaba presente; se sobrevendieron boletos, hubo intentos de portazos, la gente llegó para escuchar afuera del estadio.

     Se apagaron las luces y se escucharon los primeros acrodes de "We will rock you". Apareció Mercury con una playera de Superman, sin mangas y unos pantalones de cuero rojos, saludó a sus fans con un "¡Hola Puebla!, ¡Hola México! Wanna rock?" y continuó: "Let me entertain you".

     Siguieron con su setlist por aproximadamente una hora y media más y la gente ya estaba un poco más relajada, pero sólo hasta "Bohemian Rapsody", cuando se despidieron para el primer encore. Ahí fue cuando la gente se comenzó a alterar, chiflaban y aventaban botellas y de más cosas al escenario. La banda británica regresó al escenario con "Another one bites the dust" y Mercury traía un sombrero de paja. La gente cuenta que se sintió ofendida porque tomaron el gesto como una burla hacia los mexicanos y comenzó la lluvia de zapatos al escenario.

     El cuarteto se veía molesto pero no dejó de tocar. Cerraron con “God save the queen" y Freddie se despidió definitivamente diciendo: "¡Muchas gracias, Puebla!, ¡México thank you for the shoes, adiós amigos, mother fuckers, good bye, you bunch of tacos”.

     Los conciertos de Queen en México fueron memorables, pero no para el cuarteto inglés. Al término de su gira, Roger Taylor declaró: “Estoy contento de haber regresado de México. Tuvimos dificultades hasta decir basta; autoridades nefastas, policía corrupta, comida venenosa, peligro constante de muerte”. Taylor había puesto el dedo en la llaga: más que un momento de diversión y entretenimiento, los empresarios de espectáculos y los artistas debían sortear la corrupción mexicana, el deterioro de las instalaciones, los trámites burocráticos y las mordidas. Y el público padecía por la desorganización que imperaba en los eventos de esta naturaleza.