Puerto de Salina Cruz, Oaxaca

Oaxaca - Cultura

Actualmente es una terminal portuaria con actividad comercial y petrolera. Se ubica en el Golfo de Tehuantepec, dentro del estado de Oaxaca y es considerado uno de los diez puertos más importantes del país. Su nombre hace referencia a las salineras de la región, y a algunas cruces del lugar, mientras que su denominación zapoteca es Ike Sidi Biá, que significa ""Salina Colorada"".

El puerto de Salina Cruz formó parte de un amplio proyecto de telecomunicaciones, con una larga trayectoria histórica. Por la ubicación estratégica del área del Golfo de Tehuantepec -que conecta las regiones del centro y sureste de México-, desde la llegada de los españoles se fundó un varadero en las playas de Huatulco.

A mediados del siglo XIX, por decreto presidencial se declaró a Salina Cruz como un ""puerto de altura"". Sin embargo, el proyecto de construcción de un corredor comercial se consolidaría algunos años después, durante el periodo porfirista. El incremento de la actividad comercial de México con el exterior hacia finales de siglo, trajo consigo la necesidad de contar con puertos de mayor capacidad, y fue entonces que el gobierno mexicano planteó la construcción de un corredor transistmico mediante la construcción de dos puertos: el de Coatzacoalcos, Veracruz, y el de Salina Cruz, Oaxaca.

El gobierno de Porfirio Díaz lanzó una convocatoria para llevar a cabo este proyecto, y la compañía inglesa Pearson resultó ganadora. Ésta inició los trabajos en 1894 y seis años después ocurrió un accidente que retrasó el proceso construcción, pues una de las bodegas de dinamita estalló destruyendo parte de los avances de la obra, además de que provocó la muerte de algunos trabajadores. A pesar de la tragedia, se reinició el trabajo y el 23 de enero de 1907 el presidente Porfirio Díaz visitó Salina Cruz para inaugurar la obra portuaria y la línea férrea del Istmo de Tehuantepec.

El ambicioso proyecto transistmico de Porfirio Díaz fue el primero que conectó a los océanos Pacífico y Atlántico. Sin embargo, la inauguración del canal de Panamá en 1914 implicó un declive en la actividad comercial de Salina Cruz. Entonces inició un periodo de crisis continuada, que llevó tanto al puerto como a la ciudad a atravesar por altibajos económicos que incluso provocaron el cierre de actividades portuarias en 1924. Sin embargo, desde el gobierno del general Lázaro Cárdenas se han llevado a cabo diversos proyectos de modernización del puerto.

En 1954 el gobierno de Adolfo Ruiz Cortines invirtió 200 millones de pesos en la construcción de un dique seco en Salina Cruz, que fue inaugurado ocho años después por el presidente Adolfo López Mateos. Entre 1972 y 1973 el gobierno mexicano implementó un proyecto pesquero en la zona, además de que se acondicionó para la construcción de embarcaciones para la Armada de México y diversas dependencias del gobierno federal.

En 1979 se construyó la refinería ""Antonio Dovalí"", que le dio un giro petrolero a Salina Cruz como productora y distribuidora de crudo a diversos puntos del país. Diez años después se amplió la refinería, y además de la extracción se comenzó a producir gasolina, combustóleo, diesel y amoniaco.

En 2006 arrancó el Programa Maestro de Desarrollo Portuario de Salina Cruz, con una estrategia de modernización y desarrollo económico de largo plazo, que ""genere un desarrollo sustentable y autárquico de los litorales nacionales, incorporando en forma productiva los sectores social y privado"".