"¿Por qué se ""descubrió"" América?"

El siglo de la conquista - Hechos

El caso del ""encuentro de dos mundos"" -pues el término ""descubrimiento de América"" parece tener el punto de vista de una sola de las partes- se originó bajo un horizonte que es necesario contextualizar para poder unir las piezas de una iniciativa que terminó por encontrar una superficie de 42.657.270 km²: América.

A finales del siglo XV, Europa se encontraba en un proceso de transición en toda su estructura, el Renacimiento comenzaba a surgir y las transformaciones se destacaron en dos principales ámbitos: el político y el socioeconómico.

En el aspecto político, se creó un estado-nación ""moderno"" y nació el absolutismo monárquico cuyo fundamento ideológico se basaba en el derecho divino de los reyes;  se construyó toda una ideología para legitimar el poder, ya no sólo con el uso de la fuerza de un linaje, sino que además se añadió ese ""Dios así lo quiso"".

En la esfera socioeconómica, el mercantilismo surgió como nuevo modo de producción, basado en que la riqueza de un territorio -el cual era controlado y administrado por el estado- consistía en la posesión de metales preciosos. El auge del comercio comenzó desde las cruzadas (1096-1270), pero el deseo de expandirse y buscar nuevas rutas se intensifica en 1453, cuando Constantinopla fue conquistada por los turcos y se cerró el paso del comercio por ese lado.

Hubo muchos avances en la navegación que facilitó el proceso, la invención de la brújula (China) y del astrolabio (árabe); la Geografía  de Ptolomeo se tradujo e influyó en la cartografía y la construcción de nuevas y resistentes carabelas. Pero ¿quiénes eran los marinos? Aquellos hombres de impulso aventurero, que querían comprobar, descubrir y experimentar cómo era realmente el mundo, aquellos como Marco Polo y Ruy González de Clavijo que incursionaban en lo fantástico y emprendieron viajes a lo desconocido a pesar de los mitos, como que la tierra era plana y que al llegar al límite se encontrarían con criaturas monstruosas y demás creencias de la época.

Para el caso de España se debe añadir otro hecho: gran parte de su territorio fue dominado por los moros durante casi ocho siglos (711-1492). Únicamente en el norte y noreste de la península había cristianos, que fueron los encargados de reconquistar el territorio y expulsar a los musulmanes. Con el matrimonio de los Reyes Católicos, Isabel de Castilla y Fernando de Aragón (1469) se consolidó el absolutismo monárquico y se unificó la nación, que ante tal situación, precisaba de nuevos territorios para que floreciera su poder.

En 1484, Cristóbal Colón le presentó a Juan II de Portugal, un proyecto para navegar rumbo a Asia, el cual fue rechazado y tiempo después lo expuso ante la Corona española. España accedió con apoyar económicamente el plan -en abril de 1492- y se acordó nombrar a Colón almirante, virrey y gobernador de las tierras descubiertas, además de que le corresponderían la décima parte de las ganancias. El 3 de agosto del mismo año, Colón zarpó con sus hombres a la aventura. El 12 de octubre llegaron a San Salvador (Las Bahamas) y después a las islas Juana y La Española (Cuba y Haití).

Desde un principio, Colón pensó que por fin había llegado a Cipango (Japón). Fue la primera expedición, más no la última; en su segundo viaje, tropezó con Puerto Rico y Jamaica. En ninguno de estos lugares se encontraron riquezas, así que se vendían indios para obtener algún tipo de ganancias -este acto se prohibió en 1500-.

En su tercer viaje llegó a las costas de Venezuela, las cuales describe como ""paraíso terrenal"" y a su regreso a La Española es apresado por ser culpable del mal orden de las nuevas colonias, de vender tierras y repartir indios. En España fue puesto en libertad y se le concedió la oportunidad de hacer un cuarto y último viaje, aunque sin los privilegios de los que antes gozaba. Así, en 1502 llegó a Centroamérica y casi pisó costas mexicanas.

Regresó a España en 1504 y dos años después, en Valladolid,  falleció en el olvido aquel gran marino, aunque deficiente gobernante. Murió consciente de todos los territorios que encontró, pero ignorando que todo aquello, en realidad era un nuevo continente.