México y el mundo 1848

Nota Curiosa

En febrero de 1848, la firma histórica del Tratado de Guadalupe Hidalgo estableció que México cedería más de la mitad de su territorio a Estados Unidos, después de haberse enfrentado en una guerra de cerca de 2 años tras las pretensiones de expansión del país del norte y la inestabilidad que reinaba en una de las peores épocas de la historia de nuestra nación. Mientras esto sucedía en México...

En pleno contexto de la Revolución Industrial (primera etapa), en Europa se vivía un periodo revolucionario que abarcó la primera mitad del siglo XIX: la revolución de 1820, la de 1830 y las de 1848. Estas últimas, con carácter liberal como las anteriores, tuvieron como sello distintivo una causa nacionalista y una primera organización de tipo obrera. Las revoluciones de 1848, dentro de su ideología liberal, no sólo tuvieron como base social a la burguesía y a los obreros (como en Francia), sino que hubo también participación aristócrata como en Hungría. Surgieron en Francia pero con repercusión en diferentes territorios europeos:

Para los liberales franceses, la Revolución de 1848 representó la abdicación del rey Luis Felipe I y la entrada a la Segunda República francesa. Una marcha de protesta encabezada por estudiantes y seguida por obreros desencadenó un movimiento que primero se intentó reprimir de manera pacífica pero que al final terminó en tragedia. Las protestas de los dos días que duró esa insurrección tuvieron enorme eco en otros países europeos.

España vivía bajo el reinado de Isabel II -considerada sin dotes para gobernar- y los dictados de la nueva constitución de 1845. Al periodo en que las revoluciones de 1848 tocó en esta región se le conoce como la década moderada. Todo marchaba con estabilidad hasta que el presidente Narváez -considerado también un dictador- reprimió con mano dura las insurrecciones de los liberales. En este año se inauguró el primer ferrocarril (Barcelona-Mataró).

En la Confederación Germánica se suscitó la Revolución de Marzo que ocurrió en sus principales territorios: Austria y Prusia (entre otras regiones fuera de la Confederación). Se pretendía principalmente dar fin al régimen de la nobleza, instaurar un parlamento y lograr la unificación alemana. Hubo insurrecciones en ciudades y en el campo; hubo fracasos y hubo grandes logros como en Viena. Wagner, el músico, se sumó de manera activa para apoyar la revuelta en Dresden.

En los estados de los Habsburgo -casa real de Europa que gobernó varios países a lo largo de la Historia- se suscitaron diversos levantamientos en paralelo que pusieron en alto riesgo la continuidad del imperio austriaco y otras regiones dependientes de Europa central, Italia y los Balcanes.

Las revoluciones de Francia y Europa central fueron también motivo para la sublevación de Polonia de 1848 contra el dominio ruso.