Presidentes de México: Mariano Arista (1802-1855)

La época de la anarquía - Personajes

Nació en San Luis Potosí el 26 de julio de 1802. A los quince años era cadete en el Regimiento provincial de Puebla, después perteneció al cuerpo de Lanceros de Veracruz y al de Dragones de México. El 11 de junio de 1821, se presentó ante Iturbide y se incorporó al regimiento Libertad.

En 1833, ya como general fue condenado al destierro por intentar derribar a Valentín Gómez Farías. En 1836 fue miembro del Supremo Tribunal de la Guerra, después formó parte de la Junta del Código militar civil y ocupó el puesto de inspector de la milicia activa. En junio de 1848 fue nombrado secretario del despacho de Guerra y Marina.

Fue uno de los escasos presidentes de la primera mitad del siglo XIX que llegaron al poder por la vía electoral. La sociedad le tenía poca fe y se crearon un mal concepto de su persona pues su administración se desenvolvió en medio del escándalo: se había separado de su esposa y vivía con otra mujer en Palacio Nacional, además de que la gente no olvidaba que en las primeras dos derrotas mexicanas frente a Estados Unidos, el jefe militar había sido Arista.

A pesar de la severa crisis económica durante su gobierno, se esmeró en la realización de obras que fueron dignas de admirar: estableció la primera línea telegráfica de México, que iba de la capital al puerto de Veracruz; otorgó la primera concesión para construir un ferrocarril en esa misma ruta; trasladó la estatua ecuestre de Carlos IV a la entrada del paseo de Bucareli; hizo abrir una tercera puerta en el Palacio Nacional -bautizada como puerta ""mariana""- y promovió las ascensiones en globo.

Renunció a la presidencia el 5 de enero de 1853, pues la situación financiera provocó revueltas por parte de los partidarios de Santa Anna, que querían que regresara al poder. Partió para Europa y se estableció en Sevilla, donde enfermó de gravedad y quiso ponerse en manos de los mejores médicos para poder regresar a México por última vez, pero en la noche del 7 de agosto de 1855 falleció a bordo del vapor inglés ""Tagus"", sin poder lograr su último deseo: Regresar a su patria.