Manuel Orozco y Berra

La era liberal - Personajes

El historiador Manuel Orozco y Berra (1816-1881) es considerado uno de los investigadores más influyentes de todo el siglo XIX. Fue un destacado estudioso de las culturas precolombinas, del periodo de la conquista y de la diversidad cultural de nuestro país. Originario de la ciudad de México, estudió ingeniería en el Colegio de Minería, aunque al terminar esa primera carrera debió mudarse a Puebla en donde realizó la carrera de jurisprudencia.

Durante su estancia en Puebla fue profesor de matemáticas y ejerció los cargos de secretario mayor de obras y Secretario de Gobierno, además que realizó trabajos en el área de periodismo político en [k]El Sainete[k] y [k]Uno de tantos[k]. Ahí desarrolló sus habilidades literarias y demostró un profundo conocimiento tanto de la geografía como de la historia de México. Gracias a estas cualidades fue nombrado director del Archivo General de la Nación, y por encargo del político y periodista Guillermo Prieto colaboró en la elaboración de un mapa postal mexicano. Este primer trabajo geográfico prefiguró una de las vertientes más prolíficas de su producción intelectual, pues realizó importantes obras cartográficas que se publicaron en Materiales para una cartografía mexicana, Memoria para la carta hidrográfica del Valle de México y Geografía de las lenguas y carta etnográfica de México.

En 1862 Orozco y Berra fue comisionado junto con un equipo de ingenieros en la construcción de la fortificación de la ciudad ante la intervención francesa. Y un año después en reconocimiento de sus méritos el presidente Juárez lo nombró ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en sustitución de Ignacio Mariscal. A pesar de haber colaborado con los liberales en este episodio de la historia nacional, Orozco y Berra permaneció en la capital a la llegada de la corte francesa encabezada por Maximiliano de Habsburgo, y en poco tiempo recibió una petición del Imperio para colaborar en la conformación de un proyecto sobre la nueva división territorial y política del territorio, misión que aceptó y llevó a cabo en ocho meses.

Como resultado del trabajo geográfico encomendado por Maximiliano, Orozco y Berra elaboró La Carta General del Imperio, en donde estableció las nuevas demarcaciones tomando en cuenta tanto elementos naturales como sociales, lo cual constituyó una visión integral para la administración pública. Así expresó Orozco y Berra los términos de la nueva delimitación:

""Dependerá de los límites, de su extensión, de los accidentes naturales del terreno, de la feracidad del suelo, del modo como estén distribuidos los depósitos de las aguas, los ríos y las montañas, de los centros principales de población, de su fuerza y de sus recursos, de los medios de comunicarse, de las razas allí establecidas y, además, de los otros mil pormenores; ni habrá que olvidar los idiomas hablados por los habitantes del país, ni usos, su religión y sus costumbres"".

La colaboración de Orozco y Berra con el gobierno invasor fue castigada al regreso de los liberales, y por traición fue condenado a cuatro años de prisión y a una multa de 4 000 pesos. Sin embargo Orozco y Berra no cumplió ni la multa ni la cárcel, aunque sí  fue expulsado de la Sociedad de Geografía y Estadística. Sin embargo fue perdonado rápidamente por sus méritos y decidieron llamarlo nuevamente a formar parte de ella.

La fusión armoniosa entre historia y geografía fue patente en toda su obra, que a más de un siglo de distancia continúa como un referente imprescindible del conocimiento de la naturaleza y la cultura de nuestro país. Algunas de sus obras históricas fueron Conquistadores de México, Estudios y cronología mexicana y La conjuración del Marqués del Valle.

Manuel Orozco y Berra falleció en la ciudad de México a la edad de 65 años, dejando un enorme legado de conocimientos para nuestro país.