Los Telebrincos

La estabilidad - Vida Cotidiana

Martin Luther king, de 35 años se convertía en el hombre más joven en recibir el premio Nobel de la Paz, al mismo tiempo Jean Paul Sartre rechazaba el premio Nobel de Literatura. ""Es sabido que el laureado no ha querido aceptar el premio, pero el hecho de que decline esta distinción, no modifica en nada la validez de su adjudicación. Solo queda a la Academia dejar constancia de que la entrega del premio no podrá realizarse""  declaraba el académico sueco Andrés Oesterling  durante la premiación. Corría el año de 1964 y el mundo seguía con atención estos hecho, bueno… casi todo el mundo.

En México, la chaviza de la época apresuraba su lectura de estas noticias o simplemente las ignoraban para lanzarse a Televicentro y participar en el popular programa de televisión  Telebrincos a las 5, una  sabatina competencia de baile patrocinada por una fábrica de artículos de tocador.

Ellos, enfundados en sus mejores tacuches. Ellas, con vestidos de coctel y peinado de salón. Una variopinta concurrencia, que reunía a los nerds, a los rebeldes, a los fresas,  a los trabajadores, a los adictos al baile que llevaban preparados algunos pasos de su invención;  todos se presentaban con la ilusión de debutar en televisión. Con suerte y hasta podrían ser descubiertos por algún importante productor que los invitara  a bailar en una película al lado de Enrique Guzmán, Angélica María, Resortes o ¡Tin Tan!

Un redoble de tambor y la presentación de la orquesta en vivo anunciaban el inicio de la sesión de baile.  Bailaban de todo, desde el Charleston hasta danzón. Durante una hora las parejas giraban, brincaban, se convulsionaban, sudaban al ritmo que se les tocara, siempre con entusiasmo y una sonrisa de oreja a oreja, sobretodo cuando casualmente pasaba delante de ellos una cámara o un juez.  De pronto sonaban las notas de alguna canción de Los Hooligans, o de los Teen Tops, lo que anunciaba el momento de bailar Twist y Soft, los ritmos de moda y entonces todos comenzaban a sacudirse cadenciosamente de un lado a otro.

Al final se anunciaba a los ganadores entre aplausos y chiflidos por parte de los ardidos, alguien sacaba una moderna cámara Polaroid Land y los invitaba a todos a posar para la foto, asombrados se apretujaban para ser testigos de cómo en sólo 60 segundos aparecía su imagen a color…  ""Uy, salí con los ojos cerrados"" declaraba alguno al ver la fotografía e inmediatamente recibía pamba y cocolazos, al fin lo importante era vacilar.

Enlace Youtube

 http://www.youtube.com/watch?v=oMTY6QlXqT4