Los estudios Churubusco: Siete décadas de la Ciudad del cine

Cine - Instituciones

No toda película en blanco y negro es cine de Oro. La verdadera época de oro del cine mexicano comenzó en 1939. Los tiempos de guerra, provocaron un descuido de los estudios hollywoodenses que favoreció el crecimiento de una industria cinematográfica mexicana.
En 1943 Emilio Azcárraga Vidaurreta, encabezó la construcción de los Estudios Churubusco, en asociación con la productora norteamericana RKO, Radio Pictures y Harry Wrigth, presidente del Country Club y dueño de los terrenos, en donde se erigió la Ciudad del cine, que al poco tiempo se pobló de una gran familia creativa, unida en el objetivo de alcanzar sus sueños de celuloide.

En 1945 se inauguraron las instalaciones con la filmación de La morena de mi copla, película de Fernando Rivero. Seguida por un sinfín de exitosas producciones nacionales e internacionales como Aventurera (1949), A toda máquina (1951), Nazarín (1958), El ángel exterminador (1962) y muchas más; que convirtieron a los Churubusco en un referente en la producción del cine latinoamericano.


Este auge marcó el nacimiento de una nueva generación de directores como Emilio Fernández, Julio Bracho e Ismael Rodríguez y de estrellas como María Félix, Mario Moreno “Cantinflas”, Jorge Negrete, Pedro infante, Sara García , los hermanos soler, Dolores del Río y una larga lista de actores que brillaban en películas de todo tipo de género: rancheras, melodramas, musicales, comedias… en estas instalaciones se tejían las historias de la ficción y las de la realidad.

Los años dorados del cine han quedado en el recuerdo, pero los Estudios Churubusco siguen viendo el nacimiento de películas como El Infierno y otro tipo de producciones comerciales, así como de series televisivas, como es el caso de Capadocia.