Las anécdotas de Neil Armstrong

Ciencia y Tecnología

Neil Alden Armstrong fue el primer hombre en caminar sobre el suelo lunar el 20 de julio de 1969, durante la misión del Apolo 11, de la que él fue comandante.

Neil Armstrong nació el 5 de Agosto de 1930 en una granja a diez kilómetros de la ciudad de Wapakoneta, Ohio de donde se graduó de la escuela Preparatoria. En el año de 1944 Neil llegó a reunir 9 dólares para invertirlos en una lección de vuelo de una hora en la pequeña escuela de aviación ""Wapak Flying Service"". El 5 de agosto de 1946, al cumplir 16 años obtuvo su licencia como piloto privado, mucho antes de poder obtener una licencia para manejar automóviles.

Armstrong fue considerado dentro del grupo de pilotos de combate como un ""piloto caliente"" lo que comprobó en 1951 cuando estuvo a punto de caer prisionero al ser alcanzado su jet de combate F9F-2 en un ala al otro lado de las líneas enemigas.

Sobrevivió a una serie de percances; escapando por muy poco en aviones de prueba así como a un incendio a media noche en su casa de Texas. Durante la misión del Gémini 8 junto con el astronauta Dave Scott, logró desacoplar su nave de un vehículo Agena que junto con la Gemini comenzó a girar a muy alta velocidad. Al separarse Armstrong observó que el problema estaba en su nave espacial por lo que tuvo que utilizar los cohetes de reingreso para frenar la nave y posteriormente descender de emergencia en la Tierra.

En 1968, al practicar en un vehículo de ensayo de alunizajes, el vehículo falló por lo que tuvo que saltar en su paracaídas a muy pocos metros de la superficie sacando como resultado solamente una mordida de lengua.

Para la misión del Apolo 11 y a pocos metros de la zona de alunizaje, Armstrong se dio cuenta que la computadora del Módulo Lunar los estaba llevando, a él ya su compañero Buzz Aldrin, directamente a un cráter del tamaño de un campo de futbol con rocas del tamaño de un Volkswagen, por lo que tuvo que maniobrar durante segundos valiosos logrando colocar el módulo en la zona del Mar de la tranquilidad faltándole escasamente 5 segundos de combustible.

""Este es un pequeño paso para el Hombre pero un gran salto para la Humanidad"" fueron las palabras que Neil dijo al poner su pie izquierdo en el suelo lunar y que pensó solamente unos minutos antes de bajar del Módulo Lunar. Estas son las palabras que lo inmortalizaron en 1969 y que hoy son ya parte de la historia del hombre.