La XEW, escaparate de la música mexicana

Música - Instituciones

Por Jesús Flores y Escalante y Pablo Dueñas.

Son las ocho de la noche del 18 de septiembre de 1930. Reflectores gigantescos se proyectan en el espacio nocturno. La calle 16 de septiembre ha sido cerrada. Lujosos automóviles Ford circulan a las puertas del edificio con características art decó que a partir de aquel momento sería considerado la catedral de la radio. Ante la presencia de artistas, locutores, invitados, políticos y celebridades se declara inaugurada la XEW. “La voz de la América Latina desde México”.     

La radio mexicana iniciaba un camino definitivo que la colocó en una ubicación primordial como medio de entretenimiento. También ha testimoniado la vida social, el desarrollo económico, político y  tecnológico del país. A través de la música y las canciones, nos ha narrado la esencia de la vida cotidiana. El bolero, la canción romántica y los distintos géneros de carácter vernáculo definieron la personalidad de la radio mexicana.       

Prácticamente todos los cantantes y compositores, entre 1930 y 1950 lograron su consagración a través de las ondas radiofónicas. Pronto el cine los convertiría en iconos: Jorge Negrete, Pedro Infante y Antonio Badú se convirtieron en los galanes cinematográficos de la época gracias a su popularidad radiofónica.       

Surgieron verdaderos ídolos del pueblo como Lucha Reyes, Miguel Aceves Mejía, la reina de la canción ranchera Lola Beltrán y el prototipo de la elegancia y virilidad: Emilio Tuero; el samurái de la canción Pedro Vargas, María Luisa Landín, Chelo Flores, María Victoria y por supuesto, Agustín Lara, que en su legendario programa “La Hora Intima” (1930 a 1955) dedicó su inspiración a todas las mujeres.

Gracias al misterio de la radio, el público imaginaba a sus ídolos con atributos de belleza casi místicos. Con la llegada de la televisión, los fanáticos sufrieron algunas grandes decepciones al descubrir que muchos de sus ídolos no eran tan apuestos como los imaginaban. Pero cuando la belleza de la voz coincidía con la belleza física, se encendían las pasiones. En alguna ocasión, el entusiasmado público femenino hizo jirones la ropa de Emilio Tuero o se presentaban forcejeos para entrar al Teatro Juventino Rosas de XEB, para presenciar el programa “México ríe”, donde participaban Joaquín Pardavé, Mario Moreno “Cantinflas” y la orquesta del jibarito Rafael Hernández.