La tira de la peregrinación en una app

El siglo de la conquista - Documentos

Según cuentan las crónicas y la tradición, siete tribus nahuas-chichimecas se encontraban asentadas en un lugar llamado Aztlán –ubicado en Nayarit, según algunas teorías-. De algún modo extraño, el dios Huitzilopochtli ordenó a la tribus dejar “el lugar de las cañas” y emprender una peregrinación hasta que encontraran un águila posada sobre un nopal y devorando una serpiente. No les dijo cuánto debían andar ni cuánto tiempo se llevarían, pero esa era la señal para detener la marcha y en ese sitio debían establecerse y fundar una nueva ciudad.

La peregrinación duró más de un siglo. Fue una marcha larga y agotadora que partió de la mítica Aztlán hacia el año 1116 de nuestra era. Los aztecas se detuvieron en distintos lugares, como Coatepec y Ecatepec, hasta que llegaron al Valle de México a mediados del siglo XIII. Hacia 1256 ocuparon Chapultepec y permanecieron en el bosque poco más de cuarenta años hasta que fueron expulsados por los señores de Azcapotzalco, sus archienemigos.

Marcharon entonces a Culhuacán en 1299 y pidieron tierras al señor de allí, quien se las concedió en Tizapán, lugar lleno de serpientes y alimañas, con la intención de que no sobrevivieran. No obstante, los aztecas pronto aprendieron a comer víboras, insectos y alimañas, a nutrirse con raíces y a no desperdiciar ningún recurso. Además se unieron con varias mujeres de Culhuacán, crearon alianzas a través de matrimonios y gozaron la influencia de esta tribu de origen tolteca.

Al parecer nadie quería a los aztecas y como ya era costumbre los corrieron del lugar y llegaron a la peor zona de todo el Valle, en un islote miserable que se encontraba en el lago. Pero como nadie sabe en qué están pensando los dioses cuando se les ocurre enviar señales divinas, según cuentan las crónicas, en ese islote encontraron la tierra prometida, señalada por un águila que, posada sobre un nopal, desgarrando una serpiente. Era el final de la peregrinación. En aquel sitio los aztecas fundaron México-Tenochtitlan en el año 1325.

Esta historia quedó plasmada en uno de los más importantes códices que se conservan del siglo XVI, conocido como la Tira de la Peregrinación o Códice Boturini. Y ahora en la segunda década del siglo XXI, la tecnología ha sido puesta al servicio de los antiguos mexicanos. El Instituto Nacional de Antropología e Historia acaba de anunciar una nueva edición facsimilar del Códice Boturini acompañada por una aplicación (app) para dispositivos móviles.

La tira de la peregrinación narra todo el trayecto de las tribus náhuas hasta Tenochtitlan. El códice fue realizado en el siglo XVI y se encuentra bajo resguardo de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia. Ahora, el lector, el curioso, el investigador puede conocer de cerca y al detalle la Tira de la peregrinación,