La rasurada perfecta

La revolución - Vida Cotidiana

La revolución no le impidió continuar con su trabajo. Con ejércitos o sin ellos, el barbero de la población fronteriza de Piedras Negras, Coahuila siempre tenía gente en su negocio. Varios generales revolucionarios que transitaban por ahí solían tomarse un descanso para dejarse consentir por la excelente navaja del barbero.

El privilegio no era exclusivo de los militares; hasta el señor cura acudía con frecuencia a visitar a su amigo, arreglarse el bigote y platicar durante horas. Se organizaban amenas tertulias en torno de la barbería y con el tiempo, barbero y cura llegaron a ser grandes amigos. El buen sacerdote era valiente y no se arredraba ante ninguno de los jacobinos generales revolucionarios que tenían fama de ""comecuras"".

En cierta ocasión, el peluquero rasuraba al general villista Rosalío Hernández y los hombres de su escolta irrumpieron en la barbería para notificarle que en el tren que estaba por llegar venía el famoso cura. Como el general tenía cuentas pendientes con él, y no precisamente recibir los sacramentos, ordenó a sus hombres que lo aprehendieran y lo fusilaran.

El barbero escuchó las terribles instrucciones y antes de que la escolta se marchara, colocó su filosa navaja de afeitar sobre la yugular del general al tiempo que decía: -""Revoque sus órdenes o aquí se muere"". Sorprendido, el general desistió de sus negras intenciones y pidió a sus hombres que esperaran afuera.

El barbero continuó rasurando al general, consciente de que sus horas estaban contadas: tendría que pagar con su vida, haber salvado la del cura. Sin apresurarse terminó su trabajo, cerró la navaja y dijo: -""Mi general, me tiene usted a su disposición"". El oficial lo observó fijamente y respondió: -""Tengo que reconocer que es usted muy hombre, pero tengo que admirar que su amistad es aún mayor. Considéreme desde este momento su amigo"" y le estrechó su mano.  La amistad fincada con el brillo de una navaja rebasaría los límites del tiempo y los acompañaría hasta la muerte.