La paloma

La era liberal - Vida Cotidiana

La canción más interpretada en los escenarios durante el imperio de Maximiliano fue La paloma del compositor José Iradier. La nostalgia de su letra y la cadencia de su ritmo rindieron por completo a Carlota. Concha Méndez la popularizó a petición de la emperatriz y pronto se ganó el gusto del público.

Meses antes de la caída del segundo imperio, los republicanos habían desvirtuado por completo la letra de La paloma a sabiendas de que era del agrado de Carlota. La letra modificada decía: ""Si a tu ventana llega un burro flaco;/ trátalo con desprecio que es un austriaco;/ ni siquiera lo mires por tu ventana,/ porque no quiere gringos la mexicana"".

Cuando cayó el imperio, el público le pidió a Concha Méndez que interpretara la paloma con su letra modificada, pero se resistió por lealtad a los emperadores.  Sin embargo, no pudo resistir el embate republicano sobre los espectáculos y se las vio negras la noche del 21 de julio de 1867.

Apenas 6 días después de la entrada triunfal de Juárez a la capital, el Teatro Nacional -que recuperó su nombre tras el fusilamiento de Maximiliano-, abrió sus puertas para presentar el drama del escritor Juan A. Mateos, La muerte de Lincoln, que ""agradó poco"", junto con otros números musicales, en los que participaba Concha Méndez.

El respetable, enardecido por algunos versos libertarios de la obra, se comportó irrespetuoso y comenzó a gritar para que Concha Méndez cantara Adiós Mamá Carlota¸ canción burlesca escrita por Vicente Riva Palacio que los republicanos convirtieron en su himno durante los últimos meses de la campaña contra el imperio. Los asistentes no se conformaron con la primera petición sino también exigieron Los cangrejos para burlarse de los conservadores derrotados y La paloma liberal, para arremeter contra la memoria de los emperadores; las tres canciones, desde luego querían escucharlas en la inigualable voz de la cantante que había sido favorita de Maximiliano y Carlota.

Según señaló El Siglo ""La paloma iba a ser cantada por la señorita Méndez, pero fue varias veces interrumpida al comenzar, la artista llena de aflicción se retiró llorando y finalizó la cosa en semitragedia"". Lo cierto es que Concha Méndez se negó a cantar cualquier canción, por el respeto y el cariño que le tenía a la emperatriz a pesar de la desgracia en que había caído.

Fuera del escándalo, de los gritos y sombrerazos el asunto no pasó a mayores. Uno de los actores de la compañía salió al escenario mientras se retiraba la Méndez para expresar que la cantante desconocía la letra de Mamá Carlota por lo cual no cantaría. La prensa aprovechó el pretexto para hacer escarnio de la artista.

La Orquesta ""periódico omniscio, de buen humor y con caricaturas"", publicó un anota que señalaba ""para que nuestros suscriptores no se vean en el mismo conflicto que Conchita Méndez, si les piden que canten Mamá Carlota, les anunciamos que una edición de esta canción, con muy bonita impresión se expende en la redacción del Orquestón y lleva por precisión música de bandolón, es decir para piano"".

El escándalo ocurrido en el teatro Nacional, llenó las conversaciones de los capitalinos durante las siguientes semanas, cuando la normalidad, luego de la extenuante guerra, comenzaba a tomar su curso.