La música tiene cara de mujer

Música

A través de la historia muchas mujeres fueron grandes apasionadas de la música, y pese a vivir bajo un ambiente masculino sobresalieron como compositoras, instrumentistas o cantantes. 

Hildegard von Bingen (1098-1179) fue la primera mujer en predicar en una plaza pública. Abadesa, teóloga y estudiosa incansable, fue también una de las primeras compositoras alemanas, con himnos, misas y una representación sacra de su autoría. Un día una voz le dijo: ""Escribe todo lo que veas y escuches"". Así escribió desde sermones y vidas de santos, hasta libros de ciencias naturales o sobre el cuerpo humano, ""incluyendo consideraciones concretas sobre la función sexual femenina"". ""La mayor bendición tiene forma de mujer"", dijo. 

Más conocida como la 2ª esposa de Enrique VIII, Ana Bolena (1507-1536) compuso varias melodías para laúd y voz, entre ellas la ominosa Oh, Death rock me asleep"" ( Oh, muerte, méceme hasta dormir). Compuesta poco antes de lidiar con el verdugo, este poema presagia su trágico final. Una de las mejores óperas de Donizetti es Ana Bolena (1830). 

En 1619 a Francesca Caccini (1587-1640) le encargaron ponerle música a una pequeña obra llamada ""La Fiera"", escrita por un tal Miguel Ángel. Para entonces Francesca, junto con su hermana, tenían el grupo Concerto Caccini que se presentaban con éxito. Desgraciadamente de su numerosa obra sólo se conservan 36 piezas en Il primo libro delle musiche (1618); de las cinco óperas que compuso se han perdido todas menos La liberazione de Ruggiero (1625).

La más entusiasta de todas las aficionadas es considerada como ""la peor cantante de ópera en la historia"": Florence Foster Jenkins (1868-1944). Hija de un millonario industrial, pudo dedicarse a la música sin problemas, aunque profesores, amigos y vecinos le imploraban la abandonara, precisamente por la completa falta de habilidad musical, que irónicamente la haría famosa. A la muerte de su padre (1909) hereda una enorme fortuna y se muda a Nueva York, donde vive lujosamente. Ni las más recias críticas, ni las carcajadas del público la hicieron desistir en su empeño de cantar, ataviada siempre de altisonantes disfraces que ella misma hacía. Tras un accidente de taxi, a los 76 años, notó que podía cantar ""Un fa más alto"". En lugar de demandar a la compañía les envió una caja de puros y organizó un gran concierto en el Carnegie Hall, cuyas entradas, para asombro de todos, se vendieron rápidamente: ""La gente puede decir que no sé cantar, pero nunca que no canté"" , dijo.  

Recomendaciones para leer

-Cusik, Suzanne, Francesca Caccini at the Medici Court: Music and the Circulation of Power (Women in Culture and Society Series), University of Chicago Press, 2009. 

-Alarcón, Orlando, La mujer en dos mil años de la música, Colombia, Editorial Kimpres, 2001. 

-Castarnado, Tony, Mujer y Música: 144 discos que avalan esta relación, España, 66rpm, 2010. 

Enlace you tube. Florence Foster Jenkins. http://youtu.be/qtf2Q4yyuJ0