Jorge Cuesta y Giblerto Owen: Los Contemporáneos

Literatura

En una tarde en la que el sol asfixiaba un salón de clases de la Universidad Nacional Autónoma de México, un profesor de Historia aburría a sus estudiantes con su monótono e insípido discurso: ""Y entonces los ejércitos, día y noche, avanzaron bajo los rayos del sol"". Este enunciado fue detectado por un alumno que interrumpió sarcásticamente: ""¿Cómo iban a caminar esos ejércitos, día y noche, bajo los rayos del sol?"". No se hizo esperar una estrepitosa risa del compañero sentado a la izquierda. El profesor expulsó del salón a Gilberto Owen, el del comentario y a Jorge Cuesta, el de la risa. Fue la primera vez que se escucharon sus nombres asociados.

La escena ocurrió en septiembre de 1923. ¿Quién iba a pensar que cinco años después, esa expulsión, ese rechazo sería el común denominador que los uniría a otros escritores solitarios y también rechazados? Xavier Villaurrutia, Jaime Torres Bodet, Salvador Novo, José Gorostiza, Carlos Pellicer, Bernardo Ortiz de Montellano y Enrique González Rojo. Nueve personajes principales que formaron el grupo de ""Los Contemporáneos"".

Esta ""agrupación de forajidos"" -en palabras de Cuesta- trataba de modernizar la literatura y la cultura por medio de la poesía pura y el surrealismo. Discípulos de Alfonso Reyes,  los ""Contemporáneos"" entendieron que eran herederos de la cultura universal y no únicamente de la mexicana, y por lo tanto sufrieron ataques de los artistas con ideas nacionalistas de la época. Por ello, fundaron la revista Contemporáneos (1928-1931) donde publicaban sus textos, reflexiones, pinturas de grandes artistas y extractos de sus influencias -Paul Válery, Marcel Proust, Edgar Allan Poe, Arthur Rimbaud, T.S. Eliot, entre otros-.

La anterior anécdota de 1923, en aquel salón de clases en donde se admitían estudiantes de diversos grados, -Owen apenas era un alumno de preparatoria y Cuesta cursaba la carrera en Ciencias Químicas- cobra relevancia por ser un presagio de lo que más tarde sucedería y caracterizaría a este ""Archipiélago de Soledades"" -como poéticamente les llamaba Villaurrutia.

 Fueron criticados por muchos sectores de la sociedad así como por los poetas y escritores pertenecientes a los ""Estridentistas"", el pintor Diego Rivera (Cuesta se casó y tuvo un hijo con Guadalupe Marín ex esposa de Rivera)  y el periódico Excélsior, que se encargó de prohibir Examen -revista de Jorge Cuesta que sólo contó con tres números- por considerarla inmoral.

Las letras de los Contemporáneos sobrepasaron las barreras nacionalistas de la época y aún influyen en las ideas de los intelectuales de hoy. José Emilio Pacheco, Octavio Paz y Carlos Monsiváis, son grandes deudores de las ideas estéticas, artísticas y sociales de esos poetas.