Francisco Toledo

Oaxaca - Cultura

Artista plástico completo, activista social, promotor cultural; ejemplo de creación y civismo. Toledo es uno de los más grandes creadores mexicanos vivos, para goce de los oaxaqueños y del mundo entero.
Francisco Benjamín López Toledo nació el 17 de julio de 1940 en Juchitán. En el taller del maestro Arturo García Bustos comienzan sus estudios gráficos. Continúa en el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) al ingresar al Taller Libre de Grabado de la Escuela de Diseño y Artesanías, y en 1959 ya es conocido en el Fort Worth Center de Texas con algunas de sus obras.
Parte a París cinco años gracias a la ayuda de Rufino Tamayo; años de trabajo, viajes, contacto con el arte contemporáneo que definirán su poética: el hombre y los animales son uno en la naturaleza.
Lo fantástico, lo insólito son temas recurrentes; habitados por iguanas, sapos, insectos, papalotes y máscaras. La mano de Toledo como demiurgo vuelve arte todo lo que figura y lo convierte, en el gran pintor mexicano y el más caro de América Latina.
Experto impresor, dibujante, pintor, escultor y ceramista. Su obra está en los mejores museos de arte moderno del planeta; de Nueva York a Oslo. Ganador del Premio Nacional de Bellas Artes, el Premio Príncipe Claus y el Premio al Sustento Bien Ganado.
Funda el Taller Arte Papel Oaxaca junto a otras instituciones en 1997; crea el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca; funda el Centro de Artes de San Agustín. Promotor y divulgador de los jóvenes talentos oaxaqueños.
Toledo sigue siendo el hombre generoso y humilde de siempre, con su inseparable atuendo de manta y algodón, de huaraches, despeinado, en defensa de la tierra y el agua, de los animales, de los que menos tienen.