Emilio Vázquez Jiménez

Guerrero - Cultura

Sacerdote y compositor, nació en Ayutla en 1879. En la Costa Chica compuso en 1929, la chilena1 La Sanmarqueña, inspirada por la joven costeña Eleuteria Genchi, a quien el párroco llamaba cariñosamente ""Cumanchín"".
Realizó los primeros estudios en su pueblo natal y en 1894 ingresó al Seminario Conciliar de Chilapa; ahí recibió clases de armonía y contrapunto del presbítero Ezequiel López Berdejo. Estudió música sacra en Guadalajara y se ordenó en esta misma ciudad en 1917.
En Chilapa fue subdirector del Colegio de Infantes, formó un coro y dirigió el orfeón del seminario. Fue ubicado, después de recibir la orden de minorista por el obispo, en Apango; también prestó servicios en San Marcos y en Cuautepec.


Que linda es la Sanmarqueña
que domeña con honor
tiene en sí tan dulce encanto
que con llanto inspira amor.
Sanmarqueña de mi vida
Sanmarqueña de mi amor.


En 1933, en el Hotel Washington de la Ciudad de México, el compositor José Agustín Ramírez Altamirano y el párroco Emilio Vázquez Jiménez querían oficializar la autoría de ""La Sanmarqueña"", que a esas fechas era conocidísima; por su calidad de sacerdote, el padre Emilio no quería figurar como autor y entregó los manuscritos. José Agustín nunca se adjudicó la obra por ética y respeto a su amigo.
Cuentan que el gobernador Adrián Castrejón se sorprendió al enterarse quién era el autor de tan conocida canción y también guardó el secreto del concubinato entre el religioso y la costeña inspiradora.


Sanmarqueña de mi vida
Sanmarqueña de mi amor.


1La chilena es un género musical mexicano de la región de la Costa Chica. Su nombre es precisamente tomado de algunas importantes tradiciones musicales sudamericanas que llegaron por los migrantes de Chile y Perú, pasando por los puertos de Acapulco, Guerrero; Puerto Ángel, Huatulco y Puerto Minizo, Oaxaca, en el auge de la fiebre del oro de California. Está emparentada, por lo tanto, con géneros mexicanos como el son calentano, son de tarima de Tixtla y el son de artesa; además de la cueca chilena, la zamba argentina, y la zamacueca y la marinera norteña peruanas.