El otro origen de la tragedia: Moctezuma II

El siglo de la conquista - Hechos

Moctezuma o Motecuzoma II fue el gran tlatoani al que correspondió protagonizar los primeros episodios de la caída de Tenochtitlan. Su linaje paterno lo hace hijo de Axayácatl y su descendencia maternal, nieto de Nezahualcóyotl. La pluma del cronista Francisco Cervantes de Salazar (Toledo, ¿1514? - México, 1565) lo describe delgado, ágil, hábil en los ejercicios militares, buen arquero y de temperamento grave y ceñudo. Fue elegido Huey Tlatoani tras la muerte de Ahuizótl, en el momento en que los dominios mexicas alcanzaban su máxima extension. El nombramiento se sustentó en el hecho de que previamente había ocupado los más altos cargos militares -tlacochcálcatl o tlacatéccatl-. Su entronización cumplió con el rito tradicional culminando en la horadación de la nariz para introducirle la nariguera de turquesa -yacaxihuitl- y la diadema real -xiuhuitzolli-.

 

Como Tlatoani, encabezó la peregrinación anual hacia el Monte de Tláloc, donde ofrendó e hizo sacrificios para atraer la fertilidad que propicia la lluvia en las cosechas; también, en 1507 dirigió los rituales de la renovación del tiempo. Asimismo, comandó un conflicto bélico contra dominios mixtecos y fracasó en una intervención militar contra los tlaxcaltecas. Moctezuma ordenó registrar en diversas obras escultóricas las hazañas marciales de sus predecesores y se cuenta que, siendo Tlatoani se le presentó un ave silvestre parecida a la grulla, en cuyas pupilas se proyectó una visión premonitoria que al poco tiempo cobraría sentido: era la imagen de seres extraños con un cuerpo y dos cabezas, sin duda guerreros montados en unos animales parecidos a los venados.

 

Los conquistadores, bajo el mando de Hernán Cortés, arribaron a Tenochtitlán el 8 de noviembre de 1519 con aproximadamente cuatrocientos hombres, portando instrumentos militares y armaduras de hierro forjado, cuarenta caballos también cubiertos con resguardos de hierro y un contingente de más de tres mil aliados tlaxcaltecas, enemigos acérrimos de los mexicas. El destino milenario de los mexicas experimentó una encrucijada en la que Moctezuma II se vio obligado a decidir su ultimo trayecto en la más absoluta soledad. Tenochtitlán cayó el 13 de agosto de 1521.

 

El triunfo de Cortés tuvo una culminación simbólica con el bautizo de Moctezuma II y, de acuerdo con algunos cronistas, con su enclaustramiento, sucesos, sobre todo el primero, que fueron interpretados por una parte de la sociedad mexica como una traición, lo que lo dio a la figura de Moctezuma II un aura trágica y controversial, que ha sido motivo de varias obras artísticas llevadas a la escena teatral, la literatura, la pintura y la ópera. Algunas versiones que relatan su captura, aseguran que durante una revuelta de su propio pueblo intentó tranquilizar los ánimos de la multitud embravecida, la que lo hirió mortalmente arrojándole piedras el 29 de junio de 1520.