El cineasta que inventó México: El "indio" Fernández

Cine - Personajes

“Solo existe un México: el que yo inventé”, afirmaba Emilio “El Indio” Fernández, actor, guionista y director, uno de los cineastas fundamentales de la Época de Oro del cine mexicano, que nació el 26 de marzo de 1904, en Mineral del Hondo, Coahuila.

            Estudió la carrera militar y luego se unió a la Revolución, en las tropas que respaldaron la rebelión de Adolfo de la Huerta contra el gobierno de Álvaro Obregón. Lo apresaron y se fugó a los pocos meses para huir al “otro lado”.

            En su exilio, cerca de los estudios Hollywoodenses, comenzó a buscar fortuna e inició su carrera como extra y actor secundario. No corría con mucha suerte, pero en 1933 logró obtener un papel como bailarín en la película Volando a Río, protagonizada por Dolores del Río; presumía de bailar tan bien que hasta había sido maestro de Rodolfo Valentino.

            La protagonista de María Candelaria fue una pieza clave en la carrera de “El Indio” y una de sus grandes influencias personales. Ella le advirtió que no podía ir siempre a las juntas vestido de charro y lo llevó a un sastre para que lo vistiera con un traje de botón cruzado.

            -Cuenta la leyenda, que fue Dolores del Río, en aquel entonces casada con Cedric Gibbons, un millonario de la Industria cinematográfica, quien convenció al Indio para posar desnudo y ser el modelo de la estatuilla de los premios Oscar-.

            En 1934 realizó su primer protagónico en la película Janitzio, dirigida por Carlos Navarro; para 1941 debutó como director con el filme Isla de la pasión.

            Es considerado uno de los directores más prolíficos de su época. Realizó más de 100 películas y dirigió a destacadas figuras como Dolores del Río, María Félix y Columba Domínguez.

            La primera obra importante en la historia de su carrera fue Flor Silvestre, en la que también participó como argumentista y productor. María Candelaria es considerada su obra cumbre.

            Fue el primer director mexicano en lograr una estética propia, plagada de nubes, magueyes y paisajes retratados por Gabriel Orozco e inspirada por Eisenstein, John Ford y la obra mural de Diego Rivera y José Clemente Orozco.

             En 1942 comenzó la construcción de su legendaria casona de Coyoacán, “La Fortaleza”, un terreno de más de cuatro mil metros cuadrados.

            En esa casa escondió a Fidel Castro cuando el Gobierno de Cuba solicitó su detención por medio de Fulgencio Batista y en 1964, entre fiesta y mariachis recibió a Marilyn Monroe.

            “Yo estoy solo, solo, bien solo –le decía a Elena Poniatowska en una entrevista realizada para el periódico Novedades en 1971-. Nomás tengo un mozo que tiene 25 años conmigo. […] A veces falta comida aquí. Estoy completamente solo. Me separé de mi esposa […]; me dejó un vacío enorme. Las separaciones de amor tienen algo de muerte”.

            Murió en su casa, el 6 de agosto de 1986, a causa de las complicaciones de una fractura en la clavícula.