El Archivo Calles-Torreblanca, víctima de las aguas

Nota Curiosa

La fototeca del Fideicomiso de Archivos Plutarco Elías Calles y Fernando Torreblanca está integrada por más de 30 mil fotografías e innumerables documentos, acervos hemerográficos y bibliográficos que constituyen uno de los materiales más importantes del país; oro puro para los interesados en el estudio de la Revolución y la Posrevolución. Este tesoro que sobrevivió balazos, saqueos y la vorágine revolucionaria, ahora se ve amenazado por la naturaleza en complicidad con una aparente negligencia institucional.

La tromba que azotó a la ciudad el pasado jueves 3 de septiembre, y los problemas de drenaje de la colonia Condesa, causaron una inundación en la casa sede del Archivo Calles-Torreblanca, ubicada en la calle Guadalajara No 104. Documentos que pertenecieron a Plutarco Elías Calles, Álvaro Obregón y otros protagonistas de la historia, además de fotografías originales de Guillermo Kahlo de la Fundación del Banco de México, tuvieron que ser puestos a la intemperie, para secarse al sol.

La casa que alberga el archivo Calles-Torreblanca fue propiedad del matrimonio integrado por Hortensia Elías Calles, hija del general Plutarco Elías Calles -Presidente de México de 1924 a 1928- y Fernando Torreblanca, Secretario particular de la presidencia durante tres periodos que abarcaron los gobiernos de Álvaro Obregón, Plutarco Elías Calles y Emilio Portes Gil.

Consciente de la importancia histórica del material que había quedado en sus manos tras la muerte, primero, de su padre y, luego, de su esposo, Hortensia creó los archivos para ofrecer ese cúmulo histórico al dominio de la nación mexicana. El 16 de octubre de 1986, formalizó la donación de muebles, objetos personajes, condecoraciones -que pertenecieron al general Calles, a Fernando Torreblanca y a ella misma- y la casa familiar, intentando garantizar la protección y el adecuado resguardo del acervo, que en los años siguientes se fortaleció con la donación de otras colecciones para su custodia, organización, consulta y difusión; entre los que se encuentran los archivos privados de personajes como: Adolfo de la Huerta, Abelardo L. Rodríguez, Joaquín Amaro y Jesús H. Abitia.

Los estragos causados por la inundación aún no son posibles de cuantificar. Entre los dimes y diretes, y los reclamos a la furia de Tláloc y a las autoridades del Gobierno del Distrito Federal, lo único claro es que este incidente nos alerta, entre otras cosas, acerca de la importancia de la digitalización de todo el patrimonio documental de la nación para que los desastres naturales no deslaven nuestra historia.