Cuando Stalin llevaba la batuta

Música

Para Joseph Stalin (1878-1953), hombre brusco y de cultura obtusa, la música sólo importaba si era sinónimo de propaganda. Bajo su reinado de terror, cualquier músico que quisiera componer libremente, sin atender la ideología soviética (temperamental y voluble), automáticamente era aplastado, públicamente repudiado, sus bienes confiscados y sus privilegios removidos. Muchos compositores terminaron en campos de concentración por el simple hecho de componer de manera ""burgués"" y no para las ""masas"", esto es si su música presentaba, por ejemplo, ""disonancias"".

Imagínese la presión en las vidas de los compositores para tratar de quedar bien con el Realismo Soviético, la corriente cuyo propósito era ""expandir el conocimiento de los problemas sociales y las vivencias de los hombres a través del arte"". Las autoridades le tenían pánico a cualquier influencia de Occidente. Muchos compositores terminaron refugiándose en la botella, como el genial Gavriil Popov (1904-72), cuya Sinfonía No.6 es considerada un monumento al Totalitarismo y al alcohol; o como Aleksander Mosólov (1900-73), famoso por su famoso ballet Acero, quien terminó 8 años en un gulag.

Para colmo el 10 de febrero de 1948, Andréi Zhdánov, consuegro de Stalin y el más necio defensor del realismo, inició una despiadada purga en contra de compositores como Dimitri Shostakovich (1906-75) y Sergei Prokofiev (1891-1953). Acusados de ""formalistas"" todas sus obras fueron censuradas y se les trataba como apestados. Por ejemplo, Shostakovich perdió su trabajo, se redujeron notablemente sus ingresos y necesitó que sus amigos influyentes lo ayudaran a disculparse con la cúpula. Dimitri vivía aterrorizado y dormía junto a una maleta lista para escapar. Fue obligado a disculparse públicamente y a delatar a camaradas. Su Sinfonía No.5 lleva el subtítulo de Respuesta de un artista soviético a una crítica justa. A Prokofiev le fue parecido, y además tuvo la mala suerte de morir el mismo día que Stalin (5 de marzo). Todas las flores en su funeral eran de plástico.

Donde los compositores se sintieron más a salvo fue componiendo música para el cine, un medio decisivamente populista y en voga, por lo que el Partido no prestaba tanta atención: todas esas disonancias burguesas y experimentales eran para cuando aparecía el villano de la película. Fue así como la música del relegado Popov se dio a conocer; Prokofiev colaboró atinadamente con el director Eisenstein, favorito del sistema.

Eso sí: ningún compositor escapó de componer odas al glorioso Stalin.

1.-Gran sitio para escuchar canciones de Lenin y Stalin, así como marchas militares soviéticas:

http://www.sovmusic.ru/english/list.php?gold=yes&category=stalin

2.-Video de la Sinfonía No.5 de Shostakovich con buenas fotos del totalitarismo soviético:

http://www.youtube.com/watch?v=LVICiQPzo_w