Juglares con cananas

La revolución - Vida Cotidiana

Una de las manifestaciones artísticas que produjo la revolución mexicana fue la del corrido; género musical que tuvo su momento de esplendor durante la lucha armada. A través de una melodía, el corrido contaba los sucesos más importantes del momento: la muerte de algún caudillo; batallas, personajes, amoríos, escándalos. El corrido fue un medio de infomración que sin mucha precisión daba cuenta de algún acontecimiento. En la actualidad, el corrido se transformó en narcocorrido, que narra las andanzas de los jefes del narcotráfico. 

Corrido de la muerte de Zapata

Autor: Armando Liszt Arzubide

Escuchen señores, oigan
el corrido de un triste acontecimiento:
pues en Chinameca ha muerto a mansalva
Zapata, el gran insurrecto.

Abril de 1919 en la memoria
quedará del campesino,
como una mancha en la historia.

Campanas de Villa Ayala
¿por qué tocan tan dolientes?
es que ya murió Zapata
y era Zapata un valiente.

El gran Emiliano que amaba a los pobres,
quiso darles libertad.
Por eso los hombres de todos los pueblos
con él fueron a luchar.

De Cuautla hasta Amecameca,
Matamoros y el Ajusco,
con los pelones del viejo don Porfirio
se dio gusto.

Trinitaria de los campos
de las vegas de Morelos,
si preguntan por Zapata
di que ya se fue a los cielos.

Don Pablo González
le ordena a Guajardo que le finja un rendimiento,
y al ver a Zapata disparan sus armas
al llegar al campamento.

A la orilla de un camino
corté una blanca azucena,
a la tumba de Zapata
la llevé como una ofrenda.

Señores ya me despido
que no tengan novedad.
Cual héroe murió Zapata
por dar tierra y libertad.
Corrido del cuartelazo felicista (Decena Trágica)

Oigan nobles ciudadanos,
prestadme vuestra atención,
voy a cantar un corrido
de la actual Revolución.

Reyes y don Féliz Díaz
echaron muy bien su trazo
y para vengar rencores
idearon un cuartelazo.

Señores, tengan presente
que el día nueve de febrero
Mondragón y Félix Díaz
Se alzaron contra Madero [...]

Terminaron los combates
el dieciocho de febrero,
quedando allí prisioneros
Pino Suárez y Madero.

Muchos soldados ya muertos
en Palacio y Ciudadela,
fueron sus restos quemados
en los campos de Balbuena [...]

Huerta por sus partidarios
se hizo solo Presidente,
luego que subió al poder
a Madero dio la muerte [...]

La toma de Zacatecas 
Voy a cantar estos versos,
de tinta tienen sus letras:
voy a cantarles a ustedes
la toma de Zacatecas. 

Mil novecientos catorce,
mes de junio, veintitrés,
fue tomado Zacatecas
entre las cinco y las seis.

Ya tenían algunos días
que se estaban agarrando,
cuando llega el general
a ver qué estaba pasando.

Cuando llega Pancho Villa
sus medidas fue tomando:
a casa quien en su puesto
los iba posesionando.

Les decía Francisco Villa
al frente del Batallón:
Para empezar el combate,
al disparo de un cañón.

Les tocó atacar La Bufa
a Villa, Urbina y Natera,
porque allí tenía que verse
lo bueno de su bandera.

Decía el coronel García,
a su teniente Carrillo:
-Le pido permiso a Villa
para atacar por El Grillo.

Fue tomado Zacatecas
por Villa, Urbina y Natera,
Ceniceros y Contreras,
Madero, Raúl y Herrera.

¡Ahora sí, borracho Huerta
harás las patas más chuecas,
al saber que Pancho Villa
ha tomado Zacatecas! 

Gritaba Francisco Villa:
-¿En dónde te hallas, Barrón?
Se me hace que a mí me vienes
guango, como el pantalón.

¡Ay, hermoso Zacatecas!
mira como te han dejado:
la causa fue el viejo Huerta
y tanto rico allegado.

Estaban todas las calles
de muertos entapizadas
y las cuadras por el fuego
todititas destrozadas.

Andaban los federales
que no hallaban ni qué hacer,
buscando enaguas prestadas
pa' vestirse de mujer.

Subieron a las iglesias
a repicar las campanas;
y las bandas por las calles
sonorizaban con dianas.

Cuatro ramitos de flores
puestos en cuatro macetas:
por la División del Norte
fue tomada Zacatecas

 

Carabina 30-30 
Carabina treinta, treinta
que cargamos los rebeldes
que viva el Señor Madero
desde el veinte de noviembre. 

Con mi treinta, treinta me voy a alistar
y engrosar las filas de la rebelión,
para conquistar, conquistar libertad,
a los habitantes de nuestra nación. 

Con mi treinta treinta me voy a pelear
y a ofrecer la vida en la revolución,
si mi sangre piden mi sangre les doy,
por los habitantes de nuestra nación. 

Gritaba Francisco Villa
¿donde te hallas Argumedo?
Nos veremos en Bachimba,
tu que nunca tienes miedo. 

Con mi treinta, treinta me voy a alistar
y engrosar las filas de la rebelión,
para conquistar, conquistar libertad,
a los habitantes de nuestra nación. 

Con mi treinta treinta me voy a pelear
y a ofrecer la vida en la revolución,
si mi sangre piden mi sangre les doy,
por los habitantes de nuestra nación..

 

La adelita 

En lo alto de una abrupta serranía,
acampado se encontraba un regimiento,
y una joven que valiente lo seguía,
locamente enamorada del sargento.

Popular entre la tropa era Adelita,
las mujer que el sargento idolatraba,
que además de ser valiente era bonita,
que hasta el mismo coronel la respetaba.

Y se oía, que decía,
aquel que tanto la quería:

Y si Adelita quisiera ser mi esposa,
si Adelita fuera mi mujer,
le compraría un vestido de seda
para llevarle a bailar al cuartel.

Y si Adelita se fuera con otro,
la seguiría por tierra y por mar,
si por mar en un buque de guerra,
si por tierra en un tren militar.

Y después que termino la cruel batalla
y la tropa regresó a su campamento,
se oye la voz de una mujer que sollozaba,
su plegaria se escucho en el campamento.

Al oírla el sargento temeroso,
de perder para siempre a su adorada,
ocultando su dolor bajo el esbozo
a su amada le cantó de esta manera:

Y se oía, que decía,
aquel que tanto se moría:

Y si acaso yo muero en campaña,
y mi cadáver lo van a sepultar,
Adelita por Dios te lo ruego,
que con tus ojos me vayas a llorar.

 

Las mañanitas de Villa

Aquí está Francisco Villa
con sus jefes y oficiales,
es el que viene a ensillar
a los mulas federales.


¡Ora es cuando, colorados,
alístense a la pelea
porque Villa y sus soldados
les quitaran la zalea!


¡Ya llegó su amansador,
Pancho Villa el guerrillero,
pa'sacarlos de Torreón
y quitarles hasta el cuero!


Los ricos con su dinero
recibieron una buena:
con los soldados de Urbina
y los de Maclovio Herrera.

Vuela, vuela, palomita,
vuela en todas las praderas,
y di que Villa ha venido
a hacerlos echar carreras.


La justicia vencerá,
se arruinará la ambición:
a castigar a toditos,
Pancho Villa entró a Torreón.


Ora, jijos del Mosquito,
que Villa tomó Torreón,
pa'quitarles lo maldito
a tanto mugre pelón.


¡Viva Villa y sus soldados!
¡Viva Herrera con su gente!
Ya han visto, gentes malvadas,
lo que pueden los valientes.


Ya con ésta me despido
por la rosa de Castilla,
aquí termina el corrido
del general Pancho Villa.

 

La Cucaracha

La Cucaracha, la cucaracha,
ya no puede caminar,
porque no tiene, porque le falta,
marihuana que fumar.

Ya se van los carrancistas,
ya se van por el alambre,
porque dicen los villistas,
que se estarán muriendo de hambre.

Pobre de la Cucaracha,
se queja con decepción,
de no usar ropa planchada,
por la escasez de carbón.

La Cucaracha, la Cucaracha, etc.

Pobrecito de Madero,
casi todos le han fallado,
Huerta el ebrio bandolero,
es un buey para el arado.

La ropa sin almidón,
se pone todos los días;
y sin esas boberías,
se me figura melón.

(Coro)

¡Todos se pelean la silla
que les deja mucha plata;
en el Norte Pancho Villa,
y en el Sur Viva Zapata!

Una cosa me da risa:
Pancho Villa sin camisa,
otra cosa me da horror,
al vil Huerta en camisón.

(coro)

Necesito algún "fortingo"
para hacer la caminata,
al lugar donde mandó
a la convención, Zapata.

Una guacamaya pinta
le dijo a una colorada,
quien se meta con mi patria,
se lo carga la ....

(coro).

Hay unos que roban mucho,
y luego huyen muy lejos,
validos de fuero y mando
y de que nos creen pen...itnetes.

(coro)

Qué bonitas soldaderas
cuando bailan el fandango.
Viva Pánfilo Natera,
el orgullo de Durango.

Ya murió la Cucaracha
ya la llevan a enterrar,
entre cuatro zopilotes
y un ratón de sacristán

 

Corrido dedicado a Carranza

Don Venustiano Carranza
Gobernador de Coahuila,
por defender a la Patria
pone en peligro su vida.

Don Venustiano Carranza,
jefe de resolución,
lo eligen por hombre honrado
y dará paz a la Nación.

En el nombre sea de Dios
en él pongo mi esperanza,
¡Viva don Francisco I. Madero
y don Venustiano Carranza!

Don Venustiano Carranza
reclama una causa justa,
y como no tiene miedo
por eso nadie lo asusta.

En mil novecientos trece
no me quisiera acordar,
en ese puerto del Carmen
comenzaron a pelear.

Ese Victoriano Huerta
es un vil aventurero;
asesinó al Presidente
por la ambición del dinero.

Ese Victoriano Huerta
no se le vaya a olvidar,
que debe una cuentecita
y la tendrá que pagar.

¡Muera Victoriano Huerta!
¡Muera el gobierno fatal!
¡y vivan los carrancistas
que nos dieron libertad

Huerta ya tiró las trancas,
se salió por un corral,
cuando supo que Carranza
tomaría la capital.

Pronto tendremos la paz
toditos los mexicanos,
terminará ya la guerra
y acabarán los tiranos.

 

Corrido de Madero

Cometa*, si hubieras sabido
lo que venías anunciando,
nunca hubieras salido
por el cielo relumbrando;
no tienes la culpa tú,
mi Dios, te lo ha mandado.

¡Ay que Madero tan hombre,
bonitas son sus aiciones!
Mandó a los cabecillas
echar fuera las prisiones.
¡Madre mía de Guadalupe,
llénalo de bendiciones!

Porfirio está retratado
con su águila y su letrero
y en el letrero diciendo:
¡No pudiste con Madero,
con otras habrás podido,
porque eres camandulero!

Porfirio es el responsable
de todita la Nación,
no quiso doblar las manos,
que hubiera revolución,
no quiso entregar la silla, que le dolía el corazón

¡Y achí y achí!, ¡qué bonito
está lloviendo en el cerro!
Ensíllenme mi caballo,
yo ya me voy con Madero,
porque me esperan las tropas
y fuerzas del extranjero.

Aquí va la despedida
con cariño verdadero,
Estas son las mañanitas de don Francisco I. Madero.
¡Qué vivan los mexicanos!
¡Qué viva México entero!

*El cometa Halley fue visto en México en 1910.