Coralillo

Puebla - Geografía

Las serpientes de coral - o coralillo - se caracterizan por su llamativa mezcla de colores así como por su potente veneno, este reptil es muy hábil para adaptarse a diferentes tipos de hábitat, por lo que puede encontrarse tanto en zonas tropicales como en áridas o semidesérticas, y en lugares que van desde el nivel del mar hasta en montañas que alcanzan más de 2,000 metros de altura.

Miden entre 50 y 80 centímetros, son esbeltas y tienen una cabeza pequeña, lo que le es útil al momento de ser atacadas por algún depredador, ya que el primer movimiento que hace es esconder la cabeza bajo su cuerpo y levantar la cola mientras la serpentea (simulando que es su cabeza) buscando el momento oportuno para atacar.

Como decíamos se distinguen por sus notables bandas anchas -rojas y negras -y los estrechos anillos amarillos (que pueden ser reemplazados por blancos) que rodean su cuerpo. Estas son imitadas por un gran número de serpientes inofensivas que aprovechan su efecto intimidatorio. En Puebla se distribuyen varias especies de coralillos verdaderas del género Micrurus, y alrededor de una decena de coralillos falsas de diferentes géneros.

Su veneno neurotóxico (similar al de la cobra) causa parálisis e insuficiencia respiratoria en la presa, pero al contrario de otras serpientes que atacan y sueltan de inmediato, la coralillo muerde y permanece aferrada a la víctima mientras suministra y hace efecto el veneno. Al carecer de una mandíbula dúctil solo puede alimentarse de presas de tamaño reducido como son otras víboras, peces, lagartijas e incluso presentan canibalismo. Habita en huecos, nidos de hormigas, bajo piedras o entre raíces de árboles.

El contacto con los humanos es raro pues la coralillo rehúye al ataque y es principalmente nocturna, por lo que existen pocos casos de mordeduras en personas, pues el ataque es su último recurso. La neurotoxina no produce efectos en la zona de la mordedura como la hinchazón y el dolor que causan otras especies, pero la víctima debe ser atendida de inmediato con el antídoto pues de no ser así en pocas horas aparecerían los primeros fallos respiratorios.