¿Revolución fracasada?

La transición democrática - Hechos

En el Centenario de la Revolución mexicana, en 2010, se contaron en el país 112 millones de habitantes; nada qué ver con los seis millones de 1810 y los 15 (siempre en números redondos) de 1910. Algunas cosas han cambiado, para bien o para mal, en 200 años de historia. El porcentaje de la población urbana y la rural se ha invertido y somos más citadinos que hace 100 años. 

    El censo de 1790 registraba el número de vagos con el fin de incorporarlos a la milicia, la marina o a los trabajos en obras públicas. No hay una cifra precisa, pero al menos en la Ciudad de México se calculaban unas 30 mil personas ociosas.  Hacia 1910 apenas un tercio de la población estaba económicamente activa. 

    En 2010, se registraba un número escandaloso: siete millones de ""ninis"", jóvenes entre los 18 y los 25 años que ni estudiaban ni trabajaban y carecían de oportunidades de mejora a la vista. En 1910 el 70% de la población era analfabeta. La Constitución de 1917 estableció a la educación como una garantía individual, es decir, como un derecho de los mexicanos y la propuso, a nivel primaria, libre, laica y gratuita. Hasta 1993 se estipuló que la educación básica (primaria y secundaria) es obligatoria.

    En el Centenario de la Revolución se presumía que más de 100 millones de mexicanos sabemos leer y escribir, pero el nivel de estudios promedio sigue siendo de ocho años, o sea, segundo de secundaria. La esperanza de vida ha aumentado considerablemente. En los años revolucionarios hubo un decrecimiento poblacional notable ocasionado por diversos factores, entre ellos -y contra lo esperado en último lugar- la propia violencia revolucionaria: hubo más muertos por la influenza española que por las balas de la guerra civil. 

    En 2012 podemos aspirar a ser septuagenarios y alrededor del 40% de la población tiene seguridad social. Los indicadores de pobreza se modifican con los tiempos pero, sin duda, trabajo, educación y salud son coordenadas constantes para visualizar las preocupaciones de una nación históricamente. Entonces, ¿hemos ""moderado la opulencia y la indigencia"" como soñaba José Ma. Morelos en los años de la Independencia? 

    A 102 años de la Revolución Mexicana, ¿hemos resguardado las garantías individuales de todos los mexicanos, aquellas por las que lucharon los revolucionarios y plasmaron en la Constitución de 1917? En 2012 se anunció que la mitad de la población carece de los recursos mínimos para satisfacer sus necesidades. Sobra, por lo visto, la respuesta.