¡El petróleo es nuestro!

La reconstrucción - Hechos

""¡Expropiación de la industria petrolera!"", rezaban eufóricos todos los periódicos del país, el sábado 19 de marzo de 1938. La noche anterior se había llegado a un acuerdo colectivo en Palacio Nacional. ""Se dieron por terminados los contratos de trabajo. Órdenes para que a las 00 horas con un minuto, se suspendieran las actividades en todos los campos petroleros"" ponía al tanto el Excélsior a los mexicanos.

El conflicto comenzó en 1935, cuando las empresas extranjeras trataron de evitar que se formaran sindicatos de trabajadores; a pesar de utilizar muchos métodos legales e ilegales, no pudieron impedirlo y para finales de ese año ya se había conformado el Sindicato Único de Trabajadores Petroleros. Al siguiente año se creó la Confederación de Trabajadores de México en donde se formuló un contrato general con todas las compañías y se amenazó de huelga, la cual estalló el 27 de mayo de 1937. Esta huelga paralizo al país durante los doce días en los que no se vendió gasolina.

El Universal exaltaba el sentimiento patriótico con un artículo llamado ""Dos independencias: 1810-1938"", en donde comparaba la situación que vivían los obreros con la época feudal, cuando explotaban las colonias y con ello, las metrópolis europeas hacían su fortuna.

""El petróleo desde hoy, será para los mexicanos, no importa el sacrificio que hayamos de imponernos en el dominio de la economía privada ni en el campo de las obras públicas, (…) las libertades se ganan con sacrificio y las independencias con sangre."" Y continuaba acusando a las compañías extranjeras de tiranía económica, injerencia en la política, provocación de rebeliones y del despiadado trato a sus obreros (se laboraban 12 horas diarias, no tenían derecho a vacaciones, descanso dominical ni días festivos, prestaciones, indemnizaciones ni jubilaciones).

Los mexicanos temían una fuerte crisis económica y la prensa se encargaba de tranquilizarlos. ""Hacienda tomará medidas necesarias para que la economía del país no sufra quebranto alguno"", ""El Banco de México S.A. ha determinado suspender por un breve periodo sus operaciones de compra y venta de oro, dólares y divisas contra la moneda nacional, sin que esto signifique que las abandona"". En El Nacional, el poder ejecutivo invitaba al ""apoyo moral y material de toda la república para afrontar las consecuencias de tal determinación"".

""Habrá mercado para el petróleo mexicano -aseguraban los boletines informativos-, la exportación no sufrirá entorpecimiento y se venderá a los países demócratas de Europa"".

""He took the whole bottle"" (""se sirvió con la cuchara grande""), encabezaba una caricatura de un mexicano sosteniendo una botella de petróleo en una mano y una cuchara en la otra, en el Washington Post de Estados Unidos. En el New York Times dibujaban burlonamente al presidente Lázaro Cárdenas con gesto arrogante y altivo, con el encabezado ""Negociará sobre el petróleo"". ""Causó sorpresa en Nueva York la expropiación petrolera"", las compañías sólo esperaban el embargo de las propiedades pero el decreto del gobierno hizo temer una quiebra general.

A pesar de la propaganda por parte de las empresas petroleras, la popularidad de la nacionalización del ""oro negro"" no sucumbió. El pueblo mexicano estaba feliz, pues ""ningún otro alto funcionario mexicano había tenido el valor de proceder de esa forma durante la larga historia de las dificultades con los intereses del petróleo en México"", siguió glorificando la prensa a Lázaro Cárdenas durante meses.