Ángel Peralta, 10 datos interesantísimos

Música - Personajes

1. Nació en la Ciudad de México, el 16 de junio de 1845 y fue bautizada como María de los Ángeles Manuela Tranquilina Cirila Efrena Peralta y Castera.

2. Dio muestra de su talento a muy temprana edad: le gustaba la poesía, tocaba el piano, componía, hablaba francés e italiano, a los ocho años cantó la cavatina de la ópera de Belisario de Gaetano Donizetti y a los 15 ingresó al Conservatorio Nacional de Música.

3. Después se fue a Europa, para estudiar canto en España y robarse el corazón del público en Italia. Cantó ante sus majestades Víctor Manuel II y su esposa, en una función tan aclamada que tuvo que salir 32 veces a gradecer la ovación del público.

4. Regresó a México en 1865, para cantar en el Teatro Imperial Mexicano, por invitación del emperador Maximiliano. La recibió una horda de admiradores que abarrotaron su función de La Sonnambula de Bellini.

5. En España fue bautizada como “El Ruiseñor Mexicano” y en Italia la conocían como “Angelica di voce e di nome”, que significa “Angélica de voz y de nombre”.

6. Además de tocar varios instrumentos, compuso varias canciones, valses, mazurcas, romanzas y fantasías, como “Adiós México” y “Nostalgia”.

7. En agosto de 1883 visitó Mazatlán para dar una función, por desgracia, en el puerto se había propagado una epidemia de Fiebre Amarilla. La función nunca llegó a realizarse debido a que varios integrantes de la orquesta y la misma Ángela cayeron enfermos, contagiados de la Fiebre. De los 80 integrantes de la compañía, sólo seis quedaron con vida.

8. Murió el 30 de agosto de 1883. Su última voluntad fue casarse en su amante, don Julián Montil y Duarte. Se casó en articulo mortis, afirman que uno de los artistas de la compañía sostenía al Ruiseñor por la espalda y que en el momento de responder “sí acepto”, movió la cabeza del ya casi cadáver en señal afirmativa.

9. Fue sepultada en Mazatlán, vestida como uno de los personajes que había interpretado en la ópera. En 1937 fue trasladada a la Rotonda de las Personas Ilustres de la Ciudad de México.

10. Manuel Acuña le dedicó el poema “El Ruiseñor Mexicano”, cuyos versos leyó durante una ceremonia que se celebró en el Teatro Nacional con motivo de la colocación de un busto en honor a la cantante; fueron los últimos versos que el poeta leyó en público.

Hubo una selva y un nido

y en ese nido un jilguero

que alegre y estremecido,

tras de un ensueño querido

cruzó por el mundo entero.

 

Que de su paso en las huellas

sembró sus notas mejores

y recogió con ellas

al ir por el cielo, estrellas

y al ir por el mundo; flores.

 

Del nido y de la enramada

ninguno la historia sabe;

porque la tierra admirada

dejó esa historia olvidada

por escribir la del ave.

 

La historia de la que un día

al remontarse en su vuelo,

fue para la patria mía

la estrella de más valía

de todas las de su cielo.

 

La de aquella a quien el hombre

robara el nombre galano

que no hay a quien no le asombre

para cambiarlo en el nombre

de Ruiseñor Mexicano.