Amado Nervo: El fantasma soy yo

Literatura

Juan Crisóstomo Ruiz de Nervo y Ordaz es un nombre poco común en la historia de las letras mexicanas, ya que es el nombre real del escritor y poeta detrás del pseudónimo de Amado Nervo. Perteneciente al movimiento modernista, fue miembro de la Academia Mexicana de la Lengua aunque no pudo ser miembro de número, ya que residía en el extranjero.

Nació el 27 de agosto de 1870, en Tepic -que entonces pertenecía a Jalisco-, y a los 9 años perdió a su padre, lo cual provocó en la familia una situación económica difícil.  Después, se enfrentó nuevamente a la muerte con el suicidio de su hermano Luis, también poeta, y de Ana Cecilia Luisa Dailliez, el amor de su vida y quien inspiró en 1922 su destacada obra ""La Amada Inmóvil"". Comenzó a estudiar leyes en Michoacán, pero debido a la precariedad familiar tuvo que volver a Tepic para apoyar económicamente y fue hasta que se fue a vivir a Mazatlán que comenzó a escribir sus primeros artículos.

Para 1894, había viajado a la Ciudad de México y pronto obtuvo puestos como embajador de México en países como España y Uruguay; ese mismo año conoció a Manuel Gutiérrez Nájera, poeta con quien fundó la revista ""Azul"".

Otras obras destacadas del autor son Los jardines interiores (1905), En voz baja (1909), Serenidad (1914), Elevación (1917) y Plenitud (1918).

Fue en Uruguay en donde murió el 24 de mayo de 1919, siendo Jefe de la Misión Diplomática de México en Uruguay. Sus funerales fueron regios, ya que al momento de su muerte era muy popular, y se realizaron ceremonias dedicadas a él en Brasil, España, Uruguay y Venezuela. Su cuerpo fue transportado en una nave escoltada por un navío argentino y otro cubano.

Se dice que aprendió a leer desde muy pequeño, cuando veía un libro de recetas llamado La cocinera poblana, que pertenecía a su madre. Incluso, comenzó a escribir desde pequeño, lo cual se sabe porque su hermana encontró versos escritos por él y decidió leerlos frente a la familia.

Sobre el amor de su vida, Ana María Luisa, contaba que en una ocasión estaba esperando a una joven en París, pero la dama no llegó a la cita y pidió a su hermana que le avisara al poeta que no podría llegar. Cuando Nervo lo supo, le dijo a la joven: ""Bueno, estás tú"", pero la joven respondió que no era mujer para una sola noche. El poeta la cuestionó: ""Más o menos, ¿para cuánto tiempo eres?"" y la respuesta fue ""para toda la vida"". Esta joven resultó ser  Ana María Luisa Cecilia Dailliez, quien después moriría de fiebre tifoidea el 7 de enero de 1912.

Fragmento de ""La Amada Inmóvil""

¡Oh, vida mía, vida mía!,
agonicé con tu agonía
y con tu muerte me morí.
¡De tal manera te quería,
que estar sin ti es estar sin mí!

Faro de mi devoción,
perenne cual mi aflicción
es tu memoria bendita.
¡Dulce y santa lamparita
dentro de mi corazón!

Luz que alumbra mi pesar
desde que tú te partiste
y hasta el fin lo ha de alumbrar,
que si me dejaste triste,
triste me habrás de encontrar.

Y al abatir mi cabeza,
ya para siempre jamás,
el mal que a minarme empieza,
pienso que por mi tristeza
tú me reconocerás.

Puedes leer el poema completo en este enlace.