A tiro de piedra… o ¿roca...?

Biodiversidad

Antes de comenzar este artículo me gustaría hacer una pequeña definición a los términos piedra y roca, en ocasiones estos simples y sencillos conceptos son motivo de debate o discusión. La palabra piedra (del griego ?????, ""piedra"") se usa en el lenguaje común y también en cantería, arquitectura e ingeniería para hacer referencia a cualquier material de origen natural. Es importante destacar que el término piedra no tiene ningún significado en el lenguaje de la geología, siendo la negativa a usarlo casi un signo de identidad profesional, por ésta razón y para fines básicos utilizaré el término roca. 

 

Las rocas se pueden encontrar en la naturaleza en formaciones de grandes dimensiones y geológicamente independientes compuestas de uno o varios minerales y también de sustancias amorfas no cristalinas, sin forma determinada y constituyendo el principal componente de la parte sólida de la corteza terrestre. Por constituir un material natural, no precisa para su empleo más que la extracción y la transformación en elementos de forma adecuada. Sin embargo, es necesario que reúna una serie de cualidades que garanticen su aptitud para el empleo a que se destine. 

 

Estas cualidades dependen de su estructura, densidad, compacidad, porosidad, dureza, composición, durabilidad y resistencia a los esfuerzos a que estará sometida. Pueden ser usadas en las construcciones como agregadas, materiales ornamentales, para acabados, etc. 

 

Las rocas están sometidas a continuos cambios por las acciones de los agentes geológicos, según un ciclo cerrado, llamado ciclo litológico, en el cual intervienen incluso los seres vivos. El concepto original del ciclo de las rocas es habitualmente atribuido a James Hutton, en el siglo XVIII y considerado padre de la geología. 

 

Están distribuidas en tres grandes grupos, de acuerdo a su origen: 1) rocas ígneas formadas por una masa de roca que en un tiempo estuvo fundida a muy altas temperaturas, a la cual se le conoce como magma y que tiene su origen en la parte superior del manto, 2) rocas sedimentarias compuestas por materiales transformados, formadas por la acumulación y consolidación de materia mineral pulverizada, depositada por la erosión y 3) rocas metamórficas son aquellas que se han formado a partir de otras rocas que han experimentado altas presiones y/o altas temperaturas. Pueden originarse a partir de rocas ígneas, sedimentarias o incluso de otras metamórficas. 

 

En México las rocas más abundantes son las ígneas, después le siguen por su extensión las sedimentarias y finalmente las metamórficas.