"El lugar donde se comieron a los señores".

El siglo de la conquista - Hechos

Alejandro Rosas

Su nombre no podría ser más escalofriante: “lugar donde se comieron a los señores”; ese es el significado de Tecoaque, sitio arqueológico que se encuentra en Tlaxcala y en donde el Instituto Nacional de Antropología e Historia realiza trabajos de exploración desde 1990 que han arrojado la recuperación de 15 mil piezas prehispánicas.

          Pero entre los hallazgos más asombrosos destacan los restos óseos de 500 personas que pertenecían –según señala el arqueólogo Enrique Martínez Vargas- a una caravana que acompañaba a Hernán Cortés proveniente de Cuba, entre las que se encontraban negros, zambos, mulatos, españoles, totonacas y tlaxcaltecas, incluyendo mujeres, niños recién nacidos y hasta de tres años de edad, así como animales europeos.

          Esta caravana fue capturada por los acolhuas quienes modificaron varias de sus construcciones para mantener a los prisioneros en cautiverio hasta que fueron sacrificados, desmembrados, cocidos e ingeridos por los sacerdotes y los principales del lugar. Lo cual ocurrió entre junio de 1520 y marzo de 1521.

           Entre los vestigios que los arquélogos han hallado se encuentras decenas de cabezas de figurillas de cerámica que fueron degolladas; unas tienen fisonomía hispana, otras rasgos negroides; una escultura miniatura representa un ángel y otra con un rostro de un demonio con cuernos de cabrío. Se han clasificado cajetes aztecas en cuyo fondo está grafiteada una cruz cristiana. Esos elementos estaban dispersos en los aposentos y en algunos entierros, que con la excavación para recuperar su aspecto arquitectónico se han encontrado encerrados.

            Los miembros de la caravana fueron inmolados en distintas ceremonias rituales a lo largo de seis meses para conmemorar diversas festividades marcadas en el calendario mexica. Cabe recordar que para el momento en que la caravana cayó en poder de los acolhuas, la guerra entre los españoles y los aztecas era un hecho: el 30 de junio de 1520 se había llevado a cabo, la batalla en la cual los españoles salieron presurosos de Tenochtitlan pero fueron derrotados en su huida, mejor conocida como la batalla de la Noche triste.

           Otro hallazgo reciente e importante, es el entierro de un personaje de la alta jerarquía de Tecoaque, de nombre Ometochtli (deidad del pulque), el cual asombró a los arqueólogos por ser el primero donde se encuentra una osamenta humana con una ofrenda compuesta por piezas de cerámica, fragmentos de huesos de niños y figurillas.

            A diferencia del resto de los aljibes encontrados en el sitio prehispánico, en los que se han encontrado elementos de la época del contacto con los conquistadores españoles, éste contiene el entierro de un posible sacerdote o gobernante acolhua —ubicado a una profundidad de seis metros y 20 cm— que data del periodo Posclásico (1520 d.C.).

             Las investigaciones y excavaciones prosiguen en Tecoaque, un sitio arqueológico más que sirve para completar el rompecabezas de la historia de la conquista de México. 

 

+Con información del INAH.