Noches de Estreno

Artes Escénicas

El estreno, la esperada fecha en que un espectáculo musical, teatral, dancístico o cinematográfico se presenta por primera vez ante el público. El nervio de los intérpretes se conjuga con el olor de los escenarios nuevos y la expectativa ante la respuesta; no se sabe a ciencia cierta cuánto va a durar una temporada, puede ser breve, contundente, escandalosa, gris o larga y constante. 

 

En mayo de 1918, y con la presencia de importantes invitados como don Venustiano Carranza, doña Esperanza Iris estrenó el escenario de su teatro, ahora Teatro de la Ciudad Esperanza Iris. Un año de construcción y variopintos contratiempos. Desde la falta de recursos para continuar la obra hasta el intento de sabotaje de un empresario celoso que pretendía copiar la opereta elegida para la noche de inauguración, no impidieron que el telón se abriera por primera vez para presentar La duquesa del Bal Tabarín. En una conmovedora escena en donde participaron desde los hijos de la actriz hasta cada uno de los trabajadores e involucrados en la construcción del teatro, le fueron entregadas simbólicamente las llaves en una pulsera de oro que conservó hasta su muerte.

 

María Teresa Montoya había quedado fascinada por la simple vista exterior del Palacio de Bellas Artes, así que cuando a mediados de 1934 recibió un telegrama del general Abelardo Rodríguez invitándola a inaugurarlo aceptó de inmediato. 

 

La fachada del recinto que meses antes de su inauguración ya causaba revuelo por la iluminación que enmarcaba el blanco edificio, deslumbró tanto a los invitados al evento como a los caballos que tiraban la carroza de las protagonistas de la obra, María Teresa Montoya y María Cañete, que estuvieron a poco de sufrir un grave accidente a su llegada.

 

La Compañía Dramática de Bellas Artes representó La verdad sospechosa de Juan Ruiz de Alarcón con todo y las contrariedades vividas durante el proceso de ensayos. Los actores fueron Alfredo Gómez de la Vega, como don García (quién también fue director de escena), María Cañete como Isabel, Mercedes Prendes como Lucrecia y Jorge Mondragón como don Félix, acompañaron a María Teresa quien interpretó a la Jacinta.

 

En abril de 1953, Mario Moreno Cantinflas fue el encargado de estrenar el escenario del Teatro de los Insurgentes presentando una revista llamada Yo, Colón, en donde interpretaba nada menos que al descubridor Cristóbal Colón quien bajaba de su pedestal en el paseo de la Reforma para hacer un recorrido por la ciudad; una obra plagada de chistes políticos en la que Cantinflas fue duramente criticado por cambiar los diálogos del texto y hacer algunos chistes no muy bien aceptados por los periodistas de la época. Lo que no impidió que quedará inmortalizado en el famoso mural de la fachada creado por Diego Rivera llamado El teatro en México.

 

Noche de estreno, debut y despedida. Nada podemos saber de lo que pasará al iniciar la aventura de un nuevo recinto o de un nuevo proyecto. Cada obra tiene su temperamento, su historia, su comportamiento, casi siempre impredecible como cada vida o cada año.