¿Generación del milenio?

La transición democrática - Vida Cotidiana

La generación de los baby boomers, nacida entre los años cuarenta y sesenta del siglo XX, fue una generación de ruptura y rebeldía. Con los cabellos largos y la psicodelia, llegaron los sueños utópicos y la lucha por la justicia social. Vivió la represión y la persecución por sus ideales; fue la que se opuso al establishment con el paradójico grito de ""no hay más ruta que la nuestra"" y abrió el camino para la siguiente camada que no viviría en carne propia -al menos en México- la censura y la prohibición como rutina.

Como Generación X se conoció a quienes nacieron en las décadas de los setenta y ochenta. Se la acusó de superflua y materialista. Algo hay de eso. Pero aprovechó lo despejado de la ruta y se plantó en los escenarios de la vida pública; a la toma de calles sumó la acción, por ejemplo, al hacer suya la democracia y lograr -de la mano de sus padres- la transición política en el año 2000.

A los nietos de los baby boomers, los hijos de la Generación X, se les conoce como la Generación del Milenio. Nacieron en plena posmodernidad pero no la padecieron. Crecieron con los gadgets en la mano, son multitask o ""multitarea"". Se expresan intermitentemente en la aldea digital a través de las redes sociales. Están sobreinformados.

Más del 60% votaron en el año de la transición, a pesar de que la Encuesta Nacional de Juventud (2000) reveló que, en general, desconfiaban de las instituciones como los partidos políticos o el Congreso (la Iglesia se mantuvo entre las más confiables).

Según la misma encuesta -una muestra nacional-, esa generación no estaba dispuesta a manifestarse a favor de los derechos de los homosexuales, el aborto o en actos de partidos políticos; pero sí por los derechos humanos, los enfermos de SIDA y en contra de la inseguridad. Esos jóvenes fumaban más y bebían menos alcohol que los encuestados en 2010, pero el porcentaje de participación en organizaciones o asociaciones apenas ha variado: el 70% no se involucra directamente.

Doce años después parece que algunos datos se revierten, los jóvenes se declaran más tolerantes y consideran que están mejor que sus padres en todos los aspectos de la vida diaria. Sin embargo, ante los recientes movimientos juveniles (2012), tengo la impresión de que la Generación del Milenio a veces confunde lo virtual con lo real.

Los resultados del 2012, muestran que en la percepción de los jóvenes los mayores problemas del país son la pobreza, el desempleo, la inseguridad, la corrupción, la violencia y el narcotráfico. Mientras que los principales problemas que enfrentan personalmente los encuestados son la mala economía, la inseguridad y el desempleo.

Es un hecho que la tecnología y el internet llegaron para quedarse como los medios más influyentes hacia los nuevos jóvenes. La Generación Y o millennials (nacidos entre 1980 y el año 2000) son totalmente aptos para enfrentar el futuro,  sin embargo, otro gran reto que tienen es adaptarse y coexistir con las generaciones pasadas e incluso con La Generación Z que es parte del nuevo milenio: de 2000 en adelante.