José Emilio Pacheco

Literatura

De la generación de los grandes escritores de medio siglo como son Carlos Monsiváis, Sergio Pitol y Salvador Elizondo, entre otros, José Emilio Pacheco toma un lugar central en la historia de la literatura mexicana donde, a través de su obra, expresa con nostalgia lo que acontece en el país tanto a nivel nacional como en la vida cotidiana de sus habitantes.

Su expresión literaria se caracteriza por ser ""engañosamente sencilla"", con la que describe circunstancias cotidianas, pensamientos y emociones tan profundos a través de poemas y novelas. Por años, sus obran han impactado y seguirán haciéndolo  a un alto porcentaje de la juventud mexicana. Ejemplo de esto es el libro Las Batallas en el desierto, que inspiró la película Mariana, Mariana del director Alberto Isaac; ha sido lectura obligada en la enseñanza de la literatura mexicana e incluso inspiró la canción Las Batallas de la banda Café Tacuba.

A partir de 1986, José Emilio se unió al Colegio Nacional, recinto que congrega a los hombres más destacados del país en la cultura, ciencia y humanidades; fue un importante colaborador en el universo de las letras de la Universidad Nacional Autónoma de México, y el escritor recibió importantes premios como el Xavier Villaurrutia (1973), Nacional de Lingüística y Literatura de México (1992), Octavio Paz (2003), Pablo Neruda (2004), García Lorca (2005), Reina Sofía de Poesía Iberoamericana y Cervantes (recibidos ambos en 2009).

El 21 de abril de 2010 deposita una Caja de las Letras, conocidas también como cápsulas del tiempo, en el Instituto Cervantes de Madrid, España, con instrucciones para para que se abra dentro de 100 años (en 2110).

Contrajo matrimonio con la periodista y escritora Cristina Romo Hernández, mejor conocida como Cristina Pacheco, quien hizo una dolorosa confesión por el reciente fallecimiento del escritor: ""Ahora tengo que hablar en pasado de alguien que sigue presente en mi vida"".

Alta traición, de José Emilio Pacheco

No amo mi patria.

Su fulgor abstracto

es inasible.

Pero (aunque suene mal)

daría la vida

por diez lugares suyos,

cierta gente,

puertos, bosques de pinos,

fortalezas,

una ciudad deshecha,

gris, monstruosa,

varias figuras de su historia,

montañas

y tres o cuatro ríos.