Beverly Hills en México

La época de las crisis - Vida Cotidiana

Cada semana a las 9 de la noche, preparatorianos y universitarios nos reuníamos frente al televisor para gozar (sufriendo o riendo) de una de la series más ñoñas del momento, pero que nos mantenía pendientes de un hilo por saber qué pasaría esa semana con los protagonistas: Beverly Hills 90210.

Un grupo de estudiantes de high school, entre los 17 y los 20 años, asisten a una escuela en la ciudad de Beverly Hills en el estado de California, cuyo código postal es, precisamente, 90210. Ahí viven las típicas situaciones de la edad: la rebeldía hacia los padres, los primeros encuentros sexuales, las experiencias sicotrópicas y etílicas, los desencuentros amorosos, etcétera.

Sus aventuras y desventuras cotidianas, en mucho lejanas al contexto mexicano, eran un reflejo de lo que la juventud nacional anhelaba sentir y vivir, en la más pura y simple definición del wannabe (querer ser o pretender ser lo que no se es). Eran los últimos suspiros de los años 80 y la indefinida transición a los 90 del siglo xx.

La política neoliberal del gobierno de Carlos Salinas de Gortari y sus Chicago boys, nos había prometido la globalización, el ingreso de lleno de México al ""primer mundo"". El Tratado de Libre Comercio con Canadá y Estados Unidos ofrecía la circulación legal -diga adiós al contrabando- de una serie de productos de consumo que obligaba a los jóvenes a guardar sus centavos para poder adquirirlos.

La serie se transmitía por televisión abierta, en Canal 5, y le seguía la ""escandalosa"" Melrose Place, que inició la oferta de programas donde la promiscuidad sexual, la deslealtad, la traición y la intriga entre un grupo de sujetos -amigos, compañeros de trabajo o vecinos, daba igual-, era el producto a vender. A pesar de que la epidemia del Sida era ya pública, en ambas series la negativa a hablar del tema prevalecía. De la homosexualidad ni se diga.

En tanto, la juventud mexicana se abstraía por lo menos una hora de su realidad, para ocuparse de tomar nota de la moda californiana, de los usos y costumbres de sus contemporáneos al otro lado de la frontera, donde la bonanza económica y el conservadurismo republicano de la era Reagan-Bush marcaban el paso de la historia mundial. Y en México, el sueño americano parecía tan cercano siempre y cuando vistiéramos jeans Levi's, unas pronunciadas hombreras en las camisas, usáramos un colorido reloj de plástico en la muñeca y comentáramos, en los pasillos de la escuela, el más reciente capítulo de Beverly Hills 90210.

http://youtu.be/CCNWo49zYf4