Aurora Reyes: artista con alma de montaña

Artes Visuales

""Algo oscuro ha pasado por el cielo de México
está herida la tierra
y en los labios del viento
silba el agudo filo de antigua profecía...


Escucha cómo crecen las tinieblas del odio,
oye como caminan los desiertos del hambre,
cómo construye firmes paraísos la fiebre
y murmura cuchillos la prisión de la sangre.

Ven a ver cómo lloran las escuelas.
¡Qué cielos de amargura filtran las vecindades!
Las mujeres con alma de montaña
amasan en su rostro silencios vegetales.""

Cuando en la voz de Aurora Reyes resonaban los versos de su poema Hombre de México, el eco de este lamento sobre el olvido de los ideales revolucionarios, alcanzaba a las conciencias y a los miedos.

Micrófonos se apagaban abruptos, amenazas de cárcel trataban infructuosamente de amedrentar el rugido de una mujer, una artista cuya alma de montaña nunca cesó.

Aurora Reyes, La Cachorra, nació el 9 de septiembre de 1908 en Parral, Chihuahua; hija del Capitán León Reyes, hijo a su vez del General Bernardo Reyes y medio hermano del ilustre Alfonso Reyes quien decía de él que ""poseía una fuerza prodigiosa, con los dedos doblaba los quintitos de plata  y me los lanzaba como obsequio.""

La sobrina de Don Alfonso heredó el brío que se desbordaba por sus dedos, pero a diferencia de su padre no doblaba monedas; la fuerza de Aurora estaba en sus letras y en sus trazos.

Fue pintora, poeta, maestra y luchadora social. Promovió la creación de las primeras guarderías para los hijos de las trabajadoras del magisterio, el derecho de las mujeres al voto y a ocupar puestos de elección popular e inició el movimiento muralista femenino del país.

En 1936, luego de  ingresar a las filas de la LEAR (Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios) creó Atentado a las maestras rurales, ubicado en el Centro Escolar Revolución que se convirtió en el primer mural pintado por una mujer en México.

El primer encuentro, Los grandes maestros de México y El libro abierto del espacio son otras de sus obras monumentales que pueden admirarse en el Auditorio 15 de mayo del SNTE y la Antigua casa de Hernán Cortés en Coyoacán.

Sus libros Humanos Paisajes y Espiral sin retorno, reúnen el testimonio de su poesía, que a la primera provocación leía apasionada ante sus maestros y entrañables amistades: Diego Rivera, Frida Kahlo, Concha Michel, Carlos Pellicer, Rafael Bernal, sus colegas Los Pavorosos que se reunían en el Café de París: Emilio Abreu Gómez, Magdalena Mondragón, Andrés Henestrosa y Silvestre Revueltas, entre muchos otros.

En palabras de Roberto López Moreno y Leticia Ocharán: ""Aurora Reyes fue la magnolia iracunda, una suerte de perfume levantado en armas, de pétalo contestatario, aroma que de pronto se vuelve lumbre, lumbre que ya es incendio, incendio que recorre agresivo y profiláctico las más profundas y aéreas verdades de la patria.""

La huella de Aurora Reyes ha sobrevivido al tiempo y la ignominia, sus letras y su pintura aunque poco conocidas, se desentierran como un puño que pelea cada vez con más vigencia.

Liga de interés:

OBITER DICTA